El petróleo de Texas aumentó 1,35% y cerró en $59,83, mientras que el petróleo Brent ganó 1,24% y terminó la jornada en $68,40

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) subió este miércoles 1,35% y cerró en 59,83 dólares el barril, tras superar brevemente la barrera de los 60 dólares por primera vez desde mediados de noviembre.

Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en el mes de abril avanzaron 80 centavos de dólar con respecto a la sesión previa.

EFE/Sergei Ilnitsky

El alza permitió al WTI superar a lo largo de la jornada la barrera de los 60 dólares, que no tocaba desde hacía más de cuatro meses, aunque al cierre terminó quedándose por debajo.

El petróleo sufrió una pronunciada caída entre octubre y finales de año, que llevó el barril de WTI de cotizar en torno a 75 dólares a hacerlo por debajo de los 45 dólares.

Por su parte, el precio del barril de petróleo Brent para entrega en mayo terminó este miércoles en el mercado de futuros de Londres en 68,40 dólares, un 1,24% más que al finalizar la sesión anterior.

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, concluyó la jornada en el International Exchange Futures con un incremento de 0,84 dólares respecto a la última negociación, cuando cerró en 67,56 dólares.

El precio del crudo de referencia en Estados Unidos subió con claridad tras saberse que las reservas del país experimentaron la pasada semana una reducción mayor de lo esperado (en 9,6 millones de barriles) como consecuencia de las exportaciones y una mayor demanda de las refinerías.

Desde finales de diciembre, el crudo se ha ido recuperando progresivamente gracias en buena medida a los recortes del suministro por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y otros grandes productores como Rusia.

Además, han empujado los precios al alza las sanciones de Estados Unidos a países como Irán y Venezuela.

Del otro lado, las disputas comerciales entre China y Estados Unidos y el miedo a una desaceleración de la economía global que podría hacer caer la demanda han impedido una subida mayor.