Jugadora de la selección nacional y de Ángeles Crum, es una apasionada de este deporte, en el que aspira llegar a lo más alto

Ana Magallanes es una jugadora de rugby que practica esta disciplina desde los 17 años de edad.

Incursionó en este deporte gracias a sus hermanos, que fundaron su propio club en La Victoria, Estado Aragua. Desde pequeña intentó debutar, pero no la dejaban y fue la Universidad Metropolitana y su club Ángeles Crum, la casa que le abrió las puertas.

Magallanes pertenece a la selección nacional, algo que exclama con orgullo, un orgullo que no puede disimular en la mirada y que la convierte en una apasionada del rugby.

“Representar a mi país es un orgullo, dejarlo todo en la cancha y ver cómo hay gente en otras latitudes apoyándonos es sumamente importante”.

Recientemente estuvo en el Campeonato Sudamericano en Lima, y se sorprendió de la cantidad de gente que se acercaban a apoyarlos en un deporte que no es común en Venezuela.

La rugbista define esta disciplina como un “deporte de evasión”, ya que se intenta evadir el contacto y sumar puntos para ganar.

Muchos son los valores que promueve el rugby, pudiéramos hacer un libro explicándolos, pero Ana Magallanes resalta un valor que es fundamental: “El trabajo en equipo”.

“El trabajo en equipo es, para mí, el valor principal. Venezuela necesita jugar en equipo, en el rugby para lograr las metas no podemos solos, necesitamos de todo el equipo”, destacó.

En cuanto al desarrollo de este deporte, considera fundamental las escuelas infantiles ya que es desde la bases donde se debe comenzar a garantizar el crecimiento.

“Necesitamos el mayor apoyo posible, el rugby en Venezuela ha sido un deporte muy trabajado. Lo que hemos hecho, a veces hasta con las uñas, se está haciendo bien”, prosiguió.

A las chicas que quieren incursionar en esta disciplina les recordó que el rugby se trata de actitud: “Los miedos se dejan atrás, uno tiene miedo de nadar y aprende a nadar. Vamos para adelante y sin miedo”.

Hizo un llamado a los representantes para que apoyen a sus hijos en la decisión de jugar rugby, ya que el crecimiento del deporte comienza desde los hogares.

Magallanes quiere seguir jugando con la selección y su mayor sueño es poder disputar unos Juegos Olímpicos.