Ante el giro de 360 grados de los calendarios deportivos, el mundo se pregunta si el deporte será el mismo cuando termine la pandemia

El coronavirus ha sido el protagonista inesperado e indeseado para la humanidad este 2020, quién hubiera imaginado para este año tener al mundo encerrado a causa de un virus proveniente de China; no se hubiera imaginado este cruel y complicado escenario.

El paso de la COVID-19 por el mundo dejará muchas dudas y muchos aspectos cambiarán.

Pero hoy nos enfocaremos en el deporte, que es lo que nos concierne; para toda la fanaticada este año pintaba como un sueño a punto de hacerse realidad, hasta que las pandemias se subió al bus de los sueños y se interpuso ante la hinchada.

El candado es el elemento que sustituyó a los balones en las canchas, las mascarillas le quitaron el protagonista a los guantes de boxeo y los tatamis debieron ser recogidos.

A estas alturas de primera temporada de cuarentena, aún no sabemos cómo va a terminar todo esto y qué implicaciones tendrá para el deporte.

Hay ligas exóticas de fútbol en países sin mucha trayectoria, en las que han continuado desafiando al coronavirus, entre ellas, Bielorrusia es la de mayor nivel entre lo normal.

Se ha hablado constantemente de la reducción de los sueldos, de equipos de fútbol en donde en España e Italia lo han aceptado, siendo distinto en Inglaterra. A nivel de baloncesto, parece que tampoco será un problema en la NBA el tema del salario.

En otro orden de ideas, el presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, ya advirtió que los Juegos Olímpicos deben ser realizados en la fecha indicada de junio de 2021, caso contrario, deberán ser pospuestos de manera definitiva, simplemente porque Japón no podrá costearlos.

Algunos especialistas aseguran que, estos juegos ayudarán a reimpulsar la economía japonesa en 2021, que quedará golpeada como todo el planeta , en unos juegos donde ya advirtieron que gastarían únicamente lo necesario.

Por su parte, el béisbol tiene muchos escenarios para volver, pero no se define ninguno, incluso, se habló de jugar en Japón, pero en Estados Unidos harán todo lo posible para su regreso, así sea sin público.

El público es otro aspecto a seguir, mientras en países como Alemania ya se preparan para volver, sería muy irresponsable reunir cantidades de personas porque podría presentarse el caso del juego de Champions entre Atalanta y Valencia, con un resultado histórico para los de Bérgamo en lo deportivo y lamentable en cuanto a las víctimas por el invisible coronavirus.

Pero ¿El deporte será el mismo después de la COVID-19? No se sabe, muchos hablan de que la competitividad en el fútbol volverá como aquellas Copas Intercontinentales, donde Independiente y Peñarol marcaron época, y que atrás quedaron por las diferencias devastadoras a nivel económico con Europa.

Quizás esa brecha volverá a disminuirse, pero no se sabe por cuánto tiempo o si será definitivo, hay brechas necesarias de acortar pero nadie esperó que fuera de esta forma.

Otro caso es el UFC, en donde ya se anunció que para mayo habrá una cartelera contra viento y marea, no así en el boxeo, y surge la incógnita de las artes marciales mixtas si podrán superar en dinero y fanaticada al boxeo.

Son muchas las incógnitas que por lo visto aún tenemos mucho tiempo para estudiar, los deportistas, periodistas, hinchas y empresarios quieren saber ¿Qué le espera al deporte después del coronavirus? Es una época en la que la única certeza es que todos queremos volver.