La actriz estadounidense Sydney Sweeney se encuentra nuevamente en el centro del debate público tras el lanzamiento de su más reciente campaña publicitaria para Novig, una aplicación de predicciones y apuestas deportivas. La pieza comercial muestra a la intérprete con distintos grados de desnudez mientras promociona mercados vinculados al hockey sobre hielo, fútbol americano, tenis y baloncesto, un enfoque que detonó una ola de reacciones en redes sociales y encendió la molestia de varias deportistas de alto nivel.
El rechazo por parte del ámbito deportivo no se hizo esperar, señalando a la campaña de cosificar la imagen femenina en el entorno de la actividad física. La atleta británica Amy Hunt expresó su descontento públicamente tras su participación en el Campeonato Mundial Ultimate de Atletismo, donde lanzó un recado directo a la protagonista de Euphoria: «¡Sydney Sweeney, así es como se ve el deporte femenino!».
A estas palabras se sumó la deportista olímpica australiana de waterpolo Matilda Kearns, quien afirmó que odiaba la pieza audiovisual «con toda su alma», mientras que la exatleta olímpica Hannah Williams definió la estrategia comercial como «una vergüenza» para las mujeres que luchan por ser «respetadas» en una industria históricamente dominada por hombres.
Asimismo, la entrenadora olímpica de halterofilia Danielle Bagacay advirtió sobre el impacto del mensaje y aseveró que «la sexualización de las mujeres en el deporte y en la vida es un problema constante al que se enfrenta la mayoría, si no todas», añadiendo su deseo de que «cualquier mensaje que Sydney Sweeney intente transmitir quede eclipsado por otras mujeres que alcen la voz o se manifiesten en contra de la campaña de la marca».
A la postura crítica también se unieron figuras de la natación como Ariarne Titmus, quien tildó la publicidad de «tontería», además de la gimnasta Gracie Kramer, la nadadora Lani Pallister y la velocista Bree Rizzo.
Ante la lluvia de cuestionamientos, la actriz de 29 años utilizó sus redes sociales para fijar postura, recordando que múltiples deportistas profesionales han realizado posados desnudos a lo largo de sus carreras. En su defensa, Sweeney citó referentes femeninos como Serena Williams, Ronda Rousey, Sue Bird, Megan Rapinoe y Caroline Wozniacki, e incluyó figuras masculinas del deporte que han hecho lo mismo, entre los que destacan Myles Garrett, Rob Gronkowski, Karl-Anthony Towns y Jason Kelce.
Alianza estratégica y visión de la marca
Por su parte, la empresa respaldó el enfoque creativo e informó que la actriz no solo es el rostro publicitario, sino que se incorporó a la compañía como socia estratégica y accionista. El fundador y director ejecutivo de Novig, Jacob Fortinsky, reveló en entrevista con Front Office Sports que la propuesta del desnudo provino directamente de la artista, motivada por la naturaleza de la plataforma.
Según el empresario, Sweeney manifestó su incomodidad con otros sitios que permiten apostar sobre aspectos de su vida privada, señalando literalmente: «Me siento incómoda con otras plataformas que tienen mercados en los que se apuesta hasta por el color de la ropa interior que llevo. Hay algo puro en el deporte».
En esa misma línea, Sweeney emitió un comunicado oficial en el que aclaró la intención estética y conceptual de la controversial campaña. «El concepto es simple: dejar de lado el ruido y centrar la atención exclusivamente en el deporte. La campaña plasma esta idea con confianza, humor y un toque lúdico», sostuvo la celebridad al justificar que la intención inicial era simplemente «jugar con una idea divertida».
Esta controversia llega poco más de un año después de la campaña «Great Jeans» para American Eagle, también protagonizada por Sweeney, la cual generó fuertes críticas en internet por alusiones que diversos usuarios interpretaron hacia la eugenesia. En aquella ocasión, tras la retirada del anuncio, la actriz reconoció que la reacción la había tomado por sorpresa y declaró abiertamente: «Estoy en contra del odio y la división».





