En la cancha principal del Club Hípico, en Caracas, se disputó la edición número 31 del Clásico Flor Isava: concurso de salto ecuestre donde se presentan las jóvenes promesas de este deporte en Venezuela

Decenas de jinetes de clubes caraqueños participaron en un evento en donde la organización y el ambiente familiar fueron protagonistas, oportunidad para que el Club Hípico, de la mano del señor Carlos Salas, demostrara nuevamente ser pionero en una disciplina que cuenta con un excelente nivel en Venezuela y que, a pesar de la crisis, continúa de pie para darle el mejor de los espectáculos a su fanaticada.

“Desde nuestros espacios nos encontramos actualizados con los reglamentos de la Federación Venezolana de Deportes Ecuestres, así como con la Federación Internacional, y siempre dispuestos a seguir apoyando la equitación en Venezuela”, así declaró a Contrapunto, Carlos Salas, presidente del Club Hípico en Caracas.

También conversamos con la señora Aura Marina Hernández, una de las colaboradoras del evento, quien destacó la historia y tradición del mismo, en homenaje a la ilustre Flor Isava, quien cumple 98 de años de edad: “Flor, junto con una finlandesa, son las primeras mujeres en la historia del Comité Olímpico Internacional y ha patrocinado esta prueba desde sus inicios”.

Hernández considera que el nivel sigue manteniéndose a pesar de la dura situación del país, la cual ha llevado a la ausencia de algunos jinetes . Aseguró que “el trabajo sigue, y el apoyo es indispensable para llevar hacia adelante este evento cada año”.

Rafael Quintana, gerente de la marca de casa de muebles Casagio, alabó la organización y el desempeño de los participantes. “Nos sentimos orgullosos de apoyar este gran clásico, en estos tiempos debemos fomentar el apoyo al deporte y a los jóvenes talentos en Venezuela”, subrayó.

La ilustre homenajeada, Flor Isava, en víspera de sus 98 años, se hizo presente en el evento y dio a conocer a Contrapunto sus impresiones “Siempre que llega cada competencia es uno de los días más felices de mi vida cada año. Imaginate, ya son 31 años, muchos de los que han venido participando, ni tuvieron la oportunidad de verme saltar”, declaró risueña y satisfecha por presenciar el talento de jóvenes dentro de una disciplina en donde ella es la pionera.

De igual manera tuvo elogios para el Club Hípico, catalogàndolo como su “favorito”, gracias a la labores de su directiva en pro del constante desarrollo de los deportes ecuestres en Venezuela.

Los participantes compartieron con nosotros su experiencia, y la mayoría la catalogó de “extraordinaria”, y muchos aspiran a convertirse en figuras de esta disciplina.

Alexandra Echeverry, con 14 años de edad tuvo su segunda participación y fue una de las subcampeonas del evento: “El año pasado fui campeona, en este obtuve el subcampeonato, quiero seguir mejorando, y esperamos contar con el apoyo de toda Venezuela para colocar esta disciplina donde se merece”.

Andrea Scioscia fue la campeona en la categoría preinfantil, y se sintió cómoda y muy feliz según sus palabras, quiere seguir practicando la equitación ya que le gusta saltar, pues se siente “volando con su caballo”. A todos los niños los invita a que vengan a practicar y prepararse para impulsar la equitación.

La química existente entre el caballo y el jinete, esa dupla denominada binomio en esta disciplina, hizo prevalecer el espíritu deportivo y la buena vibra en un deporte que cuenta con gran cantidad de seguidores, y que contra cualquier obstáculo no detiene su marcha.