La larga negociación ha llegado a su fin, el jugador se encuentra en camino hacía Milano para firmar el contrato y atender las visitas médicas.

Antonio Conte puede finalmente abrazar, metafóricamente, Nicolò Barella. Para hacerlo fisicamente tendrá que esperar aún algunos días, ya que el jugador se encuentra aún de vacaciones post Eurocopa Sub-21. Una operación de mercado que se divide en: préstamo a 12 millones con obligación de rescate fijado en 25 millones y 8 de bonus, divididos en 4 fáciles de alcanzar y 4 difíciles, sumando un total de 45 millones.

El sardo quedó satisfecho y fue muy importante en esta negociación su voluntad, reiterada, de querer solo y exclusivamente el Inter. Además de la voluntad del jugador, extremadamente importante fue el encuentro hace pocos días; cuando los dos clubes se reunieron para sellar los últimos “si”, fuertes de una cierta impaciencia por concluir este traspaso. Un regalo firmado Internazionale Football Club Milano, para Antonio Conte; por fin con su pupilo.