Alcanzó la gloria máxima en Tokio y disfruta de su gran momento deportivo. Tras la conquista, expresó: “Entrené mucho, durante meses. Ahora mi nombre está escrito en la historia del surf”

El brasileño Italo Ferreira se convirtió en el primer deportista en conseguir la medalla dorada en surf, en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Fueron muchos los días en los que el atleta de 27 años soñó con esta conquista y cuando era un niño llegó a improvisar tablas de telgopor. Una vida de película.

Ferreira nació en 1994 en un humilde barrio de Baía Formosa, Brasil. Su madre era empleada en un bar, mientras que su padre se dedicaba a la pesca. Así fue como el campeón olímpico conoció el surf, aunque claro que estaba muy lejos de acercarse al que practica como profesional.

Es que mientras su papá vendía lo que pescaba en las playas, él agarraba las tapas cajas de las cajas de poliestireno donde estaban guardados los pescados y las usaba como una especie de tablas en el mar.

De hecho, en una entrevista con OUL manifestó: “Mi padre se enfadaba porque no tenía cómo congelar el pescado después. Ahí agarraba un espeto de churrasco que había en la playa, lo colocaba de un lado al otro y juntaba el porexpán para que pudiera seguir usándolo”.

Tras mucho esfuerzo y luego de usar durante un buen tiempo las tablas prestadas de sus primos, la familia logró comprarle una nueva para que pudiera empezar a practicar, actividad que llevaba a cabo una vez que salía de la escuela.

Sin apoyo económico, Ferreira comenzó a pedir dinero para viajar a competir, hasta que un día llamó la atención de Luiz Campos, el mayor cazatalentos del surf, quien lo reclutó. A los 13 tuvo su primer torneo internacional y desde ahí no paró más.

En 2011 logró dos victorias en el campeonato del mundo junior y con 20 años alcanzó la elite de la disciplina luego de clasificarse al World Championship Tour de la World Surf League. Posteriormente, en 2019, fue campeón del mundo en los Juegos Mundiales de Surf y más tarde de la World Surf League.

Ahora alcanzó la gloria máxima en Tokio y disfruta de su gran momento deportivo. Tras la conquista, expresó: “Entrené mucho, durante meses. Ahora mi nombre está escrito en la historia del surf”.

Con información de TyC Sports