El golfista estadounidense Tiger Woods alcanzó una resolución judicial en una corte del condado de Martin, Florida, tras aceptar un acuerdo con la Fiscalía que desestima el cumplimiento de penas de cárcel por el accidente automovilístico ocurrido el pasado mes de marzo.
Durante la audiencia matutina, en la que estuvo acompañado por su pareja Vanessa Trump, el atleta de 50 años se declaró culpable de cargos reducidos para dar cierre formal al expediente en su contra.
Los términos del pacto judicial establecen la suspensión de la licencia de conducir del deportista por un período de cinco años, junto con el pago de una sanción económica fijada en 1.500 dólares.
El caso se remonta al 27 de marzo, cuando el vehículo conducido por el ganador de 15 torneos mayores colisionó con la parte trasera de un remolque al intentar realizar una maniobra de adelantamiento a alta velocidad en una vía estrecha, provocando el vuelco del automóvil sin que se registraran heridos entre los involucrados.
Tras el incidente, las autoridades procedieron con el arresto del golfista al constatar signos de aletargamiento e incautar dos comprimidos de hidrocodona en su poder, además de registrarle una acusación formal por negarse a someterse a un análisis de orina.
La resolución legal se produce mientras Woods permanece alejado de la competición profesional para enfocarse en un tratamiento de salud, sumándose a sus antecedentes de suspensiones y a un historial médico marcado por intervenciones quirúrgicas en la espalda y lesiones severas derivadas de percances viales previos.





