Entre los escasos espectadores, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se hizo presente llegado el mismo día a Pyongyang

Histórico, aunque sin goles ni público. Las dos Coreas se neutralizaron (0-0) este martes, en un partido sin precedentes en Pyongyang, valedero para la fase de clasificación al Mundial de 2022, que apenas contó con testigos extranjeros.

En efecto, en el estadio Kim Il Sung no había ni aficionados ni periodistas extranjeros para presenciar este choque entre dos naciones técnicamente en guerra, que tampoco fue retransmitido en directo.

El único eco hecho público del partido -primer enfrentamiento en Corea del Norte en una competición masculina de fútbol- llegó procedente de la página de internet de la FIFA y de la Confederación Asiática (AFC), con permiso para divulgar una escueta información.

Así pues, los aficionados surcoreanos deberán esperar varios días antes de poder, quizá, visionar este partido que la AFC presentó como “uno de los partidos más esperados” desde hace años.

“Corea del Norte prometió dar a nuestra delegación antes de irse, un DVD con todas las imágenes del partido”, anunció en un comunicado el ministerio surcoreano de la Unificación, responsable de la diplomacia entre las dos Coreas.