La modesta selección de Cabo Verde esculpió este lunes un sorprendente bautismo mundialista al maniatar a la todapoderosa España en un empate sin goles. Gracias a una actuación impresionante de su portero de 40 años, Vozinha, el conjunto caboverdiano logró llevarse un punto ante uno de los combinados favoritos del torneo, registrando en el Grupo H la mayor sorpresa de la copa hasta la fecha.
El encuentro, disputado en Atlanta, estuvo cerca de decidirse a favor del conjunto africano en la agonía del partido; sin embargo, el arquero español Unai Simón logró tapar un cabezazo de Diney Borges. Por su parte, la selección de España se mostró muy espesa en su juego y aburrió en su estreno en la competición. Ni siquiera el ingreso del juvenil astro Lamine Yamal para el tramo final alteró la dinámica de la Roja, una variante que el entrenador Luis de la Fuente ejecutó debido a que Cabo Verde continuó defendiendo con firmeza durante la segunda mitad.
Al finalizar el compromiso, el centrocampista español Rodri Hernández declaró: “No ha podido ser. Poco que reprochar. Sabíamos que era un partido de paciencia, se han metido atrás. Hemos generado, pero no pudimos meter».
Durante la primera mitad, España dispuso de opciones claras para adelantarse. El delantero Ferran Torres tuvo la mejor ocasión al estrellar un disparo en el travesaño y, más tarde, obligar a Vozinha a intervenir en otro remate peligroso. El guardameta caboverdiano también le negó el gol a Pedri y desvió otro intento con destino de portería hacia el final del primer tiempo.
Cabo Verde, un grupo de islas con alrededor de medio millón de habitantes, disputa en esta edición su primer Mundial. En contraste, España, campeona de la edición de 2010, busca ganar el torneo por segunda vez en su historia, aunque el director técnico Luis de la Fuente ya advirtió el domingo que el equipo africano podría convertirse en una de las sorpresas de la competición.





