Dijo presente en cuatro mundiales y con un debut prematuro en la primera división de su país, este mediocampista logró colocar su nombre entre los históricos belgas

Muchos se han vuelto seguidores de la selección belga de fútbol, luego de sus grandes actuaciones en Rusia 2018, donde finalizaron en la tercera posición del torneo. Además, en la actualidad ocupan la cima del polémico Ranking FIFA.

Pero antes de esta generación dorada de futbolistas de la selección de Bélgica encabezada por Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku, Eden Hazard, entre otros, debemos trasladarnos al mundial de México 86, en donde los “Diablos Rojos” obtuvieron la cuarta casilla, cayendo en semifinales ante la Argentina de Diego Armando Maradona.

Aquel equipo estaba compuesto de piezas importantes como Ceulemans, Pfaff, Claesen, Gerets, Franky van der Elst, entre otros. Pero entre este talentoso equipo, destacó un joven de 20 años llamado Vicenzo Scifo y mejor conocido como Enzo Scifo.

Este mediocampista central y descendiente de italianos se convirtió en uno de los mejores futbolistas belgas de la historia. Ya pisaba fuerte a los 17 años, edad en la que debutó con el Anderlecht en la primera división del fútbol de su país.

En Bélgica, luego de cuatro temporadas, Scifo obtuvo tres ligas, dos copas y dos supercopas y además logró alzarse con el premio como mejor futbolista de la liga. Era uno de los futbolistas más prometedores de Europa y grandes clubes preguntaban por su ficha.

Posterior a sus éxitos locales, tuvo un modesto paso por clubes importantes como el FC Girondins de Bordeaux, el Inter de Milán y el AJ Auxerre, equipos en donde rindió menos de lo que se esperaba.

Luego volvió a mostrar lo mejor de su talento en sus etapas como futbolista del Torino en Italia y posteriormente en Francia con el AS Mónaco, en donde anotó 20 goles en 91 partidos.

El Anderlecht lo vuelve a recibir 10 años después como todo buen hijo que vuelve a casa. Luego ficha con el modesto Charleroi SC, donde pone fin a su carrera como jugador activo a causa de una lesión en la cadera.

Enzo Scifo disputó cuatro copas del mundo uniformado con la casaca de Bélgica, destacando el de 1986, donde brilló con 20 años, lo que le valió la distinción del mejor futbolista joven de aquel torneo.

En México 86 anotó par de goles, el primero en la victoria de su selección por dos goles a uno sobre Iraq y el segundo en aquel partidazo ante la potente Unión Soviética que terminaría 4-3 a favor de los “Diablos Rojos”.

En Italia 90, Enzo Scifo llegaba con la etiqueta de líder y conductor de su equipo, con la 10 en su espalda y lo demostraba con un golazo de 30 metros aproximadamente, en la victoria de su equipo 3-1 ante Uruguay. En este mundial Bélgica realizó un buen papel pero no pudo evitar marcharse en octavos de final tras caer en la prórroga ante Inglaterra por la mínima.

En los otros dos mundiales, Scifo seguía siendo el conductor del equipo, pero la rapidez y capacidad de generar juego había bajado un poco. En total fueron 84 partidos con la selección belga y 16 goles anotados.

Posterior a su carrera como futbolista, Enzo ha dirigido equipos de baja categoría en su país, sin mucho éxito en los banquillos. Cabe destacar también su paso como seleccionador desde la sub 17 hasta la sub 21, dirigiendo a muchos de los grandes de esta nueva generación dorada.

Este futbolista es sin lugar a dudas uno de los mejores mediocampistas nacidos en Bélgica y formó parte de la primera selección belga en quedar entre los cuatro primeros en una Copa del Mundo.