El 29 de mayo se disputará en Estambul un choque de estrategas entre equipos de la que muchos consideran la mejor liga del mundo

El equipo dirigido por el alemán Tuchel fue superior en todas sus líneas y se impuso en la vuelta con un contundente 2-0, que fácilmente pudieron ser cinco o seis goles de no ser por la actuación titánica de Courtois.

Con un N’Golo Kanté en modo playstation y cerrando por completo el juego de Kroos, los del Chelsea saltaron al campo con una idea clara y con la firme intención de avanzar en la llave.

Y una jugada de Kanté fue la que llevó a Timo Werner a anotar de cabeza a puerta vacía, luego de un robo del campeón del mundo que descargó sobre Havertz, que disparó al larguero, pero el rebote lo cabeceó Werner para abrir el marcador y saldar la deuda de un gol anulado 10 minutos antes.

En la segunda mitad, el dominio seguía de color azul y el Madrid pasaba más de un susto, Havertz tuvo una que estrelló al larguero y Kanté se encontró con Courtois en el mano a mano, pero parecía cuestión de tiempo para que cayera la sentencia en el partido.

Al minuto 85 Kanté rastrearía otro balón como lo hizo durante toda la serie, luego Christian Pulisic combinó con Mount que definió con comodidad el gol de la sentencia de los dirigidos por Tuchel.

De esta manera, el Chelsea se impone en una llave en la que muchos daban al Madrid como favoritos por su experiencia en estas instancias, pero no contaban con la calidad de una nómina que se armó para grandes cosas. Todas las miradas se las lleva Thomas Tuchel, un técnico que vino a rescatar a un equipo de las dificultades en las que lo dejo Lampard y que en poco tiempo se ha conseguido con grandes resultados.

Luego de llevar al PSG a la final en la campaña anterior y ser despedido, el alemán pisa por segundo año consecutivo el juego decisivo del torneo de clubes más importante del mundo, pero esta vez llevando las riendas del Chelsea, un equipo al que osaron llamar “La Cenicienta” en estas semifinales.

Del otro lado una lluvia de críticas para Zidane, un DT que ganó tres Champions y que con un plantel corto logró inscribir su nombre entre los cuatro semifinalistas, algo que se debe tener en cuenta, quizás este planteamiento no fue el mejor, pero tres Orejonas consecutivas le deben permitir al francés el beneficio de la duda, siendo uno de los hombres más importantes en la historia de “La Casa Blanca”.

En definitiva, hay otra final inglesa, Chelsea se cita contra Manchester City, un duelo de estrategas al mando de dos equipos pertenecientes a la que hoy es la mejor liga del planeta y que otorgará un nuevo campeón dentro de las noches mágicas de la Champions.