El Consejo de Administración del Atlético de Madrid “ha mostrado de forma unánime su absoluto respaldo a la decisión del club de no negociar el traspaso de Julián Alvarez al Fútbol Club Barcelona”, según anunció la entidad, que explicó que “ni ha existido ni va a existir ninguna negociación” por ello con la entidad azulgrana.
“El Atlético de Madrid está abierto a las negociaciones propias del mercado de transferencias, pero siempre de una forma ética y profesional y con respeto entre los clubes”, remarcó el club sobre la opinión de los miembros del citado consejo.
“Respaldamos completamente la posición previamente comunicada por el club de que el Fútbol Club Barcelona no ha cumplido con estos requisitos y por consecuencia ni ha existido ni va a existir ninguna negociación con ellos en relación al traspaso de Julián Alvarez”, añadió el comunicado.
El Consejo de Administración del Atlético de Madrid está compuesto por doce miembros: Enrique Cerezo, como presidente del Atlético; Miguel Ángel Gil Marín, como consejero delegado; Robert Givone, Tristram Leach, Sam Porter y Javier Valle, por parte de Apollo Sports Capital, máximo accionista de la entidad desde el pasado marzo; Amit Singht y Antoine Bonnier, por parte de los títulos que posee Quantum Pacific; Jim Miller y Antonio Vázquez Guillén, en representación de Ares Management, también accionista del club; David Villa, leyenda del fútbol español y campeón de Liga con el Atlético de Madrid en 2014; y Pablo Jiménez de Parga, como secretario del consejo.
El Atlético de Madrid, a través de su consejero delegado, Miguel Ángel Gil Marín, ha insistido durante todo el verano pública y privadamente, que el club rojiblanco no va a negociar la venta del delantero al Barcelona.
El pasado 29 de mayo, el conjunto rojiblanco ya denunció públicamente «una campaña de acoso y derribo sobre uno” de sus “jugadores», en referencia a Julián Alvarez, por parte del Barcelona, aunque no citó ninguno de los dos nombres, con «filtraciones interesadas», «faltas continuas de respeto» o «llamadas antes de enfrentamientos directos».
Por esas fechas, el Barcelona envió una oferta de 100 millones de euros a pagar en seis plazos al Atlético de Madrid, que se remitió a la cláusula de rescisión de 500 millones de euros e insistió en que no iba a negociar su venta, como también hizo con una propuesta anunciada por el Real Madrid por 150 millones por el citado delantero argentino.
Dentro de esa situación, el pasado 22 de junio, tras la finalización del partido entre Argentina y Austria en la fase de grupos del Mundial 2026, Julián Alvarez declaró que “lo mejor para todos es una transferencia” y apuntó que quiere “cumplir” su “sueño”, de jugar en el Barcelona, aunque no lo citó, además de añadir que ya se lo había comunicado al Atlético de Madrid en el tramo final de la temporada pasada.
“Julián tiene un sueño y los atléticos también tenemos sueños. Es cierto que ha hablado con nosotros, pero también lo es que él conoce perfectamente nuestra postura porque hemos sido muy claros: el Atleti no quiere transferir sus derechos. Es un gran jugador y estamos muy orgullosos de que juegue con nosotros”, aseguró Miguel Ángel Gil al día siguiente en declaraciones a la Agencia EFE.
El pasado 30 de junio, además, el Atlético de Madrid presentó una denuncia ante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), con documentación adjunta, por los presuntos contactos del Barcelona con un futbolista con contrato en vigor hasta el 30 de junio de 2030 con el conjunto rojiblanco y dentro del periodo protegido que establece la FIFA.
Tras la reclamación del Atlético, junto con el análisis de la documentación presentada por él mismo, el Comité de Disciplina de la RFEF tomó posteriormente la decisión de incoar un procedimiento disciplinario extraordinario al Barcelona para determinar si los presuntos contactos pueden infringir las normas deportivas y fijó un instructor del caso.
Entre la insistencia del Barcelona en su fichaje, sin que se haya presentado ninguna oferta más que la inicial de 100 millones en seis plazos, el consejero delegado atlético remarcó de nuevo a mediados de julio: “Mi opinión es clara y la voluntad del club es clara. Es lo que hemos manifestado al jugador, al agente, al presidente del Barça (Joan Laporta)… Yo no tengo ninguna duda de que el Atlético es el lugar en el mundo para Julián y que Julián es el delantero centro perfecto para el Atlético de Madrid. Queremos seguir contando con él. (Laporta) decía que la oferta que había hecho al Atlético de Madrid no era infinita. Nuestra respuesta sí que es infinita: no queremos transferirlo, no aceptamos la oferta de 100 millones de euros ni aceptaremos una de 150 ni una de 200”.
El pasado viernes, de nuevo Miguel Ángel Gil insistió en ello a EFE: “Vamos a ayudar a Julián y le vamos a seguir cuidando para que pueda darnos todo su potencial, porque le necesitamos para seguir compitiendo entre los grandes de Europa. Debemos comprender que Julián no ha tenido cerca a los mejores consejeros sobre su carrera profesional en los últimos meses”.
Y añadió: “No podemos permitir que otros clubes y sus medios afines decidan lo que tenemos que hacer, marquen nuestra estrategia deportiva y nos falten al respeto. Eso es precisamente lo que buscan: dividirnos. Está claro que no somos tan poderosos como ellos, pero nosotros tenemos valores. Los atléticos no vamos a permitir que nos contaminen. El Atleti es fuerte cuando estamos todos juntos”, recalcó entonces.
El pasado domingo, en el encuentro ante el Villarreal en el Metropolitano, en la vuelta a la competición del atacante argentino, Julián Alvarez fue abroncado por el público cuando salió al calentamiento y entró al terreno de juego en el minuto 66, además de algunas ocasiones en las que entró en contacto con el balón.
Por decisión del club, para protegerlo de más silbidos, el jugador no participó en el saludo final del equipo a la afición, que comienza en el fondo sur, donde se ubica el grupo ultra.
Julián Alvarez no se ha entrenado ni este miércoles ni este jueves por una indisposición, una vez que continúa con malestar tras pasar una mala noche del martes al miércoles, según informó el club rojiblanco.
El Barcelona, a través de Joan Laporta, su presidente, insistió el miércoles en que su interés en fichar a Julián Alvarez sigue en la actualidad: “La propuesta del Barça está vigente en el caso de que quieran vender. Parece ser que el jugador quiere venir al Barça, por lo tanto mantenemos nuestra intención de poder fichar al jugador”.





