La respuesta desde el punto penal de Lionel Messi, al gol de Richard Sánchez, no es suficiente para salvar a Argentina

Arranca en el Mineirao el segundo partido de la selección argentina en este grupo B. Paraguay el rival; proveniente de un empate ante Qatar. Luis Scaloni busca revolucionar la plantilla con 4 cambios. Roberto Pereyra, Rodrigo De Paul, Milton Casco y Lautaro Martinez, las novedades en el 4-4-2 albiceleste. Al comenzar el partido era posible ver una Argentina distinta, quizás por el impulso de los nuevos integrantes. Las diagonales de De Paul, las trepadas de Milton Casco y algunas asociaciones por la zona izquierda creaban la ilusión de un plan de juego. Sin embargo, los minutos no jugaban a favor de los de Scaloni. El juego se va apagando y las alarmas encendiendo. La ausencia de ideas es explícita, mucha posesión y poca propuesta. Una tenencia inocua, un estilo espeso y predecible.

La selección guaraní, por su parte, se siente netamente cómoda y en control del partido aún no teniendo la pelota en sus pies. Paraguay lanza su primera advertencia. A los 28 minutos una pérdida en ataque de Argentina y un gran pase de Matías Rojas, sirve a Derlis González que remataba cruzado, un el camino un desvío que mandaba la pelota al córner. Jugada peligrosa del seleccionado rojiblanco (vestido de azul) que decía presente y que podía ser mucho más peligroso. La inseguridad y la falta de ideas crecían en el conjunto del cono sur. La imposibilidad de proponer convertía la Argentina en predecible y lenta; tan lenta, que al minuto 35 pagó la cuenta. Una corrida formidable por la banda izquierda de Miguel Almirón que logra dejar atrás la marca tanto de Paredes, como de Pereyra, centro rasante y remate de Richard Sánchez que la manda a guardar. Fundamental en esta jugada el error del 5 argentino, que abandonó su posición dejando la libertad a Sánchez de llegar y rematar. 


Argentina sintió el golpe. Un ejemplo claro fue el error de Franco Armani, quien va a recuperar un balón a 20 metros de su área, pifiándole y cometiendo una falta sobre Derlis González, que lo deja caminando sobre la cornisa. Infracción al filo de la roja. Sin embargo, el colegiado considera la falta de amarilla y salva la albiceleste de un “knock-out” demoledor. Termina así el primer tiempo

Volvían las selecciones al campo y Luis Scaloni buscaba acomodar el equipo. Sale Pereyra, de muy mal partido, y regresa Sergio Agüero. La bicampeona mundial mudaba hacia un 4-3-1-2, poniendo por fin la tan aclamada dupla Lautaro-Kun, con la cual buscaba atacar con más contundencia. Dicho, hecho. El equipo cambió, se convirtió, y empiezó a complicar al seleccionado paraguayo. La albiceleste lograba meter más gente en los últimos 30 metros y en el área. Una presión más efectiva y una mayor fluidez de juego. Al minuto 51, de las máximas expresiones de este juego que comenzaba a asomarse. Un jugadón generado por los tres ofensivos de este equipo, Lautaro, Agüero y Messi. Balón al travesaño tras remate de Martinez y réplica del 10, que es atajada por el portero paraguayo. Sin embargo, el árbitro acudió al VAR. Una mano en el remate que se dirige hacia el travesaño es sancionada como penal. Messi el encargado de ejecutar. Zurdazo a la derecha del portero Roberto Fernández que pone el resultado 1-1 al 57. 

Copa America Brasil 2019 Belo Horizonte Argentina Vs Paraguay Foto Juano Tesone / enviado especial


Parecía que todo comenzaba a encaminarse para Argentina, sin embargo un error garrafal de Nicolás Otamendi concede un penal a Paraguay que es tapado por Franco Armani, dejando aún la esperanza viva en sus compañeros. La albiceleste seguía proponiendo, alzando cada vez más su ritmo y complicando a los guaraníes. Pero, al minuto 66, un golpe de escena drástico. Un cambio que cruza los límites de la razón. Scaloni recula sobre su módulo, quizás considerado muy “arriesgado”. Sale Lautaro y entra Ángel Di María. De ese momento en adelante el equipo cambió totalmente, un cambio que planchó el 11 y permitió recuperarse a Paraguay, asentándose defensivamente. De ese momento en adelante el conjunto rojiblanco logra recuperar la compostura, gracias a la inferioridad numérica que el cambio provocó en la zona de ataque. El partido vuelve a ser un calco del primer tiempo. Una Argentina sin ideas, sin fútbol, obligado al pelotazo y al roce. 


Termina sin más emociones el partido. Un 1 a 1 que deja aún viva a Argentina, aunque colgando de un hilo. Obligada a alentar a Colombia, ya clasificada, y a ganar sí o sí a Qatar, el próximo domingo. Un conjunto de Paraguay mucho más maduro y con ideas más claras, buscará también su clasificación. Mientras que, la albiceleste, necesita inmediatamente encontrar juego, identidad y coherencia.