La derrota obliga a los blancos a puntuar en el Borussia Park, en el que aterrizarán impulsados por la inyección de moral que supuso la victoria 3-1 sobre el Barcelona

El Real Madrid viaja el martes a Mönchengladbach con la misión de reaccionar con una victoria ante el Borussia en la Liga de Campeones, tras la sorprendente derrota inicial la pasada semana ante el Shakhtar Donetsk 3-2.

La derrota en el Alfredo Di Stéfano madrileño dejó a los ‘merengues’ en la última posición del grupo B y a los ucranianos como líderes de la llave, con el Borussia como segundo clasificado tras empatar con el Inter de Milán.

La derrota obliga a los blancos a puntuar en el Borussia Park, en el que aterrizarán impulsados por la inyección de moral que supuso la victoria 3-1 sobre el Barcelona en el clásico liguero el pasado sábado.

“Fue muy positivo, hicimos un buen partido en su conjunto, jugamos en equipo y eso es bueno”, dijo este lunes el técnico Zinedine Zidane, en rueda de prensa, añadiendo que “vamos a intentar repetir el partido de este fin de semana”.

El equipo blanco recuperó ante los azulgranas la solidez y la intensidad, que les había faltado en sus derrotas ante el Shakhtar en Champions y el Cádiz en LaLiga (derrota 1-0).

De paso, la victoria sirvió para fortalecer al técnico blanco, Zinedine Zidane, al que muchos veían peligrar en caso de una derrota en el coliseo barcelonista, aunque el francés tiene ahora la misión de seguir con la reacción en el tablero continental.

Los merengues se presentan en Alemania con problemas en su lateral derecho, donde a las lesiones de Dani Carvajal y Álvaro Odriozola se unió el sábado la baja de Nacho, que tuvo que abandonar el clásico en los últimos minutos de la primera parte con problemas musculares.

La alegría para Zidane puede venir en el ataque, donde Eden Hazard ha entrado en la convocatoria para este crucial encuentro de Champions.

AFP

El extremo belga todavía no se ha estrenado con la camiseta blanca esta temporada, lastrado por unas lesiones musculares desde septiembre.

“Si está con nosotros es que está bien. Esto es una buena noticia para nosotros. Estamos contentos de tenerle”, afirmó Zidane, añadiendo que “mañana veremos como lo vamos a utilizar”.

El técnico merengue también podrá contar en Alemania, al contrario que contra el Shakhtar, con Ramos para capitanear al equipo y liderar la defensa.

Por delante, Benzema se perfila de nuevo en la principal opción atacante, aunque el francés ha empezado la temporada algo renqueante con sólo un gol en siete partidos oficiales.

Y el equipo merengue no lo tendrá fácil ante un Mönchengladbach, que mantuvo a raya al Inter de Milán, que salvó un punto sobre la campana en el primera jornada de la Liga de Campeones (2-2).