El canotaje nacional rema contra corriente en la búsqueda de mejores condiciones

Arnaldo Fernández l @fernandzarnaldo

Siempre haciendo el trabajo, muy callados pero poniendo gran corazón, así practican nuestros atletas del canotaje, un deporte poco tradicional en Venezuela pero que se practica con mucha disciplina y que quiere el lugar que le corresponde

El canotaje es una disciplina que se practica en todo el mundo y en Venezuela no es la excepción. Sin embargo, el apoyo no es el necesario como para ayudar a nuestros atletas a obtener los mejores resultados, y a poder tener las condiciones adecuadas de una correcta preparación.

Sin embargo, hay personas involucradas dando lo mejor de sí para sacar a flote este deporte y darle el puesto que se merece, tal es el caso del profesor Leonardo Izarra, presidente de la Asociación de Canotaje del Distrito Capital y entrenador en el embalse La Mariposa, desde donde día a día entrena a un número importante de atletas que contra toda adversidad dan lo mejor por el desarrollo de esta disciplina.

Contrapunto conversó con Izarra, un hombre ligado al canotaje desde 1986 y que actualmente sigue siendo pieza fundamental dentro del mismo. Izarra comenta que los embalses donde se practica el canotaje, han presentado problemas de sequía e infraestructura: “Se nos ha hecho difícil la práctica de la disciplina, pero allí vamos poco a poco tratando de hacer bien el trabajo”, afirmó.

Desde el Embalse La Mariposa

El dirigente y entrenador nos cuenta que la selección de Distrito Capital tiene la sede en el embalse de La Mariposa, han enfrentado problemas de sequía y el crecimiento de la bora que no para de reproducirse y ha sido difícil poder controlar.

“Seguimos haciendo lo que tenemos que hacer, los muchachos asisten a sus prácticas, adaptados al sistema pandemia y con las debidas normas higiénicas y de seguridad. Entran los grupos en horas distintas y así evitamos contagios y aglomeraciones”.

Pandemia y competitividad

Debido a la pandemia los entrenamientos se han visto afectados, ya que se vieron en la necesidad de enviar a los atletas a sus casas y suspender la concentración que se había iniciado el año pasado con miras a los Panamericanos Junior: “Se hace difícil el control de estos atletas, ya que en los entrenamientos no solo controlas tiempos, también controlas pulso, alimentación, sueño, gesto técnico y motor, muchas variables difícil de cumplir en casa por la misma situación país”.

En cuanto al nivel competitivo, señala que ha presentado una fuerte baja, por lo que se encuentran trabajando en la mejora de la reserva deportiva junto a Ana Rivero, presidenta de la Liga Nacional de Canotaje Venezolano y con el presidente de la Federación Giovanni Ramos, el cual es gloria deportiva de esta disciplina. Junto a estos dirigentes esperan llevar adelante el proyecto de la liga de minicanotaje, en la que se pretende recopilar todo el talento deportivo emergente dentro de este deporte.

Ruta accidentada a Tokio

En cuanto a la ruta a Tokio del canotaje nos cuenta que fue muy difícil debido a la pandemia, se endureció más de lo normal, se vieron frenadas todas las competencias y el proceso de preparación que ya venía siendo duro pero que se complicó mucho más por esta terrible situación.

“El entrenamiento tiene una característica, y es que lo que se pierde no se recupera, significa empezar desde cero. Pandemia, paro del entrenamiento y ver que pasa. Son unos héroes los atletas clasificados a Tokio, pues no la han tenido fácil”, subrayó.

“El buen atleta, no solo en el canotaje sino para cualquier deporte, debe tener disciplina y corazón. Disciplina para alcanzar las metas y corazón porque se te van a atravesar desde la piedra más pequeñas y más grandes y solo así podrás abrir los caminos”, concluyó.