Carlos Sequera: Un juez de coleo formado por el legado familiar y la adrenalina en las mangas

Arnaldo Fernández l @fernandzarnaldo

El coleo es una disciplina conformada por una trilogía de jinete, caballo y toro, el objetivo del jinete consiste en derribar por el suelo al toro, jalándole por la cola

En el coleo, el jinete debe ser rápido, elástico, de buen pulso y sin miedo. El caballo debe ser rápido, arrimador, con buena fortaleza, y debe sobrepasar con velocidad al toro. Para ser juez también se requieren cualidades especiales y nuestro entrevistado nos pondrá al día.

Carlos Sequera comenzó desde muy temprana edad en compañía de sus padres y hermanos en el mundo del coleo: “Recuerdo cuando mi papá, Carlos Sequera, “El Coplero Coleador” y mi madre Amelia Terán de Sequera nos llevaban a las tardes de coleaderas en mi pueblo natal San Carlos, estado Cojedes y a nivel nacional”, contó a Contrapunto.

Inicios

Recuerda en estos inicios, un evento en donde su padre debía cantar en San Felipe: “En esa ocasión tenía como seis años, mi viejo me dio la gran oportunidad de narrar un turno en la manga de coleo llamada 4 esquinas de la familia Herrera”.

Fue así como nace la pasión de Carlos Sequera por los caballos y esta disciplina considerada desde hace mucho tiempo como deporte nacional. Nos cuenta que los toros coleados como deportistas, y al ver la trayectoria de su padre como juez nacional de coleo, lo incentivó a seguir sus pasos como técnico, anotando en las encerronas y toros en la manga junto a coleadores cojedeños.

Al mudarse a Coro, a estudiar su carrera de medicina veterinaria, se realizaría una eliminatoria categoría B, allí es contactado por Enerys Acosta y Pedrito Villavicencio, ante su negativa le insisten y termina aceptando esta oportunidad por primera vez de capitanear y ser juez en ese estado. Posteriormente lo seleccionan como delegado de Falcón y duró más de cinco años representando dicho estado en muchos campeonatos en Venezuela.

Interrogado acerca de lo que debe tener un buen juez de coleo, expresó lo siguiente: “Primeramente responsabilidad, ética profesional, respeto hacia los coleadores y el público, saber de los toros coleados y sobre todo leer siempre el reglamento para así tomar decisiones correctas al momento, en cualquier puesto de trabajo que te coloquen a trabajar”.

Funciones y posiciones de un juez de coleo

Acerca de las funciones de un juez de coleo, nos asegura que son muy amplias ya que existen diferentes posiciones al momento de trabajar:

Juez central: Es el juez principal, el cual lleva la autoridad del evento transmitiendo por el micrófono lo que acontece dentro de la manga de coleo.

Juez de Coso: Tiene la responsabilidad de darle salida al toro después que los 4 coleadores lleguen a la puerta del toril y que el juez central lo autorice.

Juez de Tapón: Está ubicado en el final de la manga, lo llaman tapón o burladero donde el toro, caballos y coleadores giran para seguir las acciones durante los 4 minutos de tiempo que se le da a cada toro y turno.

Mesa Técnica: Son los que se encargan del vídeo del evento de la competencia. Allí son los que deciden si hay o no artículos o infracciones que se le aplican a los atletas y también deciden si una coleada es efectiva o nula.

Juez de Corral: Son los jueces que están en los corrales de la manga verificando al ganado si están aptos o no para ser coleados. Ellos revisan la nota del animal, los miembros, los cachos y que no estén maltratados.

Parcialista: Es el que primero llega y último que se va de los eventos, lleva toda la estadística del evento tanto de coleadores como de los caballos.

Coordinador: es la persona con más trayectoria en el equipo de trabajo, es el encargado de decirnos en que posición nos toca y en qué turnos nos toca trabajar.

“Cabe destacar que es muy amplio este campo de ser juez cada persona se destaca más en un lugar que otro. Hay jueces centrales muy buenos pero la mayoría no montan a caballos y viceversa”, destacó.

Actualidad del coleo en Venezuela

En cuanto a la actualidad del coleo en Venezuela asegura que ha cambiado en muchos aspectos y no siempre para mejor: “En la actualidad el coleo con respecto a épocas pasadas, ha dado mucha vueltas. Para nadie es un secreto que el cambio fue enorme, actualmente hay mucho dinero en juego o premiaciones en las diferentes competencias que se realizan en Venezuela”.

Cabe destacar que en épocas anteriores, los coleadores participaban en las tardes de coleo por trofeos, cintas y sobre todo el beso de la reina del evento. “De un tiempo para acá este deporte se volvió como un trabajo para muchas personas como los coleadores, ya que entrenan y se esfuerzan todos los días para ser mejores y tienen más caballos, hay más patrocinantes”.

El coleo como deporte

El coleo genera mucha polémica entre quienes aseguran que no es un deporte, Sequera asegura que sí lo es, debido a que los atletas se preparan mucho más y sus equinos para cada competencia ya sea nacional, estadal o millonaria.

“En este deporte participa el caballo, jinete y el toro para conformar la trilogía perfecta, también nos dicen los libros y diccionario muy claramente que deporte es todo aquello que actúe conjuntamente la habilidad, la destreza, el cuerpo y la mente. Todo esto en el coleo se cumple perfectamente, así nos dice una canción de un contrapunteo de nuestro folclore de Rafael Pérez y mi padrino Cheo Hernández Prisco”.

Momentos dorados

Consultado sobre sus mejores momentos en el coleo, Carlos Sequera asegura que son muchos, pero sin embargo tiene sus favoritos: “Que difícil esta pregunta porque todos los eventos son buenos, hay mucha adrenalina, hay competitividad por parte de los coleadores, caballos y delegados para ganar un evento”.

Sin embargo, nunca se le olvida la primera vez que asistió a un Campeonato Nacional de Coleo como juez: “El campeonato se realizaba en San Felipe, dónde unos de mis profesores en este mundo como lo es Nicolás “Pelón” Espinoza y número 1 de la narración del coleo me llamó y sin dudar le dije que si”.

Otro evento recuerda fue en el 2011, año en el que se graduaba de médico veterinario. En aquella ocasión se dirigió a Maracay, a los últimos juegos nacionales que realizaría como delegado del estado Falcón. Recuerda que junto a su equipo participaban los mejores 12 estados de Venezuela y se estaba rompiendo un récord en la parte individual. El encargado de la gesta era un colega veterinario de Sequera llamado José Rafael Freites, de Cojedes, quién realizó 26 coleadas efectivas en 12 salidas, pero por unos artículos no se cumplió finalmente con el objetivo.

De igual manera recuerda hace dos años en Valle de la Pascua, estado Guárico, la Copa Feveco, uno de los mejores eventos del país.

Alto nivel de competencia

El coleo es una disciplina muy seguida en Venezuela, por esta razón el nivel siempre se ha destacado, es por ello que asegura que en este tiempo hay muchos coleadores buenos y “cada día sale uno mejor que otro”.

“Se preparan toros todos los días tanto física como psicológicamente para ser de los mejores, por partes de los jueces somos muchos más de mil en la data de la página de la federación. Desde el inicio de este deporte federado y al igual que los coleadores, todas las semanas antes que entraramos en la pandemia por la COVID-19, trabajábamos todos los fines de semana en diferentes eventos”, afirmó.

Asegura que el talento no para de salir en Venezuela dentro de este deporte, debido a que desde niños hasta al más adulto se esfuerzan al máximo: “También hay muchas personas que trabajan en los toros coleados cómo los porteros, venta de comidas, venta de golosinas, venta de medicinas, coleadores, jueces ganaderos que apuestan mucho en este deporte”.

El coleo somos todos

Como mensaje final a los lectores de Contrapunto pide que apuesten 100% al coleo en Venezuela: “Nuestro deporte nacional son los toros coleados y es muy bonito, lo practican hasta los niños, yo tengo mi chamo de 8 años que ya colea y hecha carreras detrás de un becerro. No saben la alegría y satisfacción que me da verlo allí, dentro de una manga, hay mucha adrenalina, compañerismo y lo más bonito de todo es que somos una sola familia, porque el coleo somos todos”, sentenció.