Del 8 al 21 de septiembre, 450 boxeadores representando a 87 países se dan cita en el Expo Arena de Ekaterimburgo, la cuarta ciudad de Rusia. Una semana después, Rusia será también sede del Mundial femenino (30 septiembre-14 octubre), en ese caso en Ulan-Udé, la capital de la República de Buriatia

El Mundial de boxeo masculino se inaugura el domingo en Ekaterimburgo (Rusia), en un momento de especial crisis para este deporte y en el que el evento no ofrecerá ninguna plaza para los Juegos Olímpicos de Tokio-2020.

La Federación Internacional de Boxeo (AIBA) fue apartada por el Comité Olímpico Internacional (COI) de la organización del torneo en la cita nipona del próximo año, debido al grave conflicto de gobernanza que ha sacudido a la organización en los últimos años.

Pero el interés deportivo de estos dos eventos ha bajado muchísimos enteros por el hecho de que ninguno de los dos permite conseguir billetes olímpicos para Tokio.

La crisis de la AIBA no ha tenido precedentes en la historia olímpica y la organización del torneo de Tokio-2020, así como de sus pruebas de clasificación para el mismo, fueron confiadas por el COI a un grupo de trabajo presidido por el japonés Morinari Watanabe, miembro del COI y presidente de la Federación Internacional de Gimnasia.

Este grupo de trabajo tiene también la crucial misión de designar a los jueces-árbitros, a menudo en el centro de la polémica por sospechas de corrupción en el boxeo olímpico, como ocurrió en los Juegos de Rio-2016.

Al término de la edición brasileña, los 36 jueces y árbitros que dictaron sentencia en Rio-2016 fueron apartados y sometidos a investigación.