El británico dio una contundente demostración ante el ahora ex campeón Deontay Wilder y se quedó con la faja a base de coraje y buen boxeo. 

Más de 15 mil personas se hicieron presente en Las Vegas, para presenciar uno de los mayores acontecimientos en la historia del boxeo. 

Con presentaciones dignas de una obra cinematográfica entraron ambos pugilistas que ya habían jugado un papel importante delante de los micrófonos y frente a frente antes del combate. 

En un trono y como todo un rey entraba el británico Tyson Fury, observando cómo todo el público se rendía a sus pies. Por otro lado, Wilder hacía acto de presencia a su estilo, extravagante y como todo un personaje de Marvel, con un traje valorado en 60 mil dólares. 

Comenzaba el combate con Wilder, mostrando un poco el poder de su pegada derecha, pero iba a ser lo único que mostraría, ya que Fury tenía preparada la pelea de su vida. 

Desde el segundo asalto, Wilder se mostró desconcertado ante los ataques de Fury que llevaron a cortarle la oreja y a llenarla de sangre debido a los fuertes impactos. Resultaba difícil ver a Deontay en esas condiciones, pero sólo Tyson Fury era capaz de lograrlo. 

Varias caídas a la lona certificaban la superioridad del “Rey de los Gitanos”, que se mostró rápido y eficiente a la hora de neutralizar al pugilista norteamericano. 
Deontay Wilder, no se encontró nunca y se mostraba ido ante un Fury seguro que hacía gala de su condición física y fue hasta el séptimo asalto en donde el juez decidió parar la pelea, un hecho que fácilmente pudo adelantarse por el bienestar del ahora ex campeón del mundo. 

La pegada más temible del planeta era neutralizada y luego de tantos altibajos en su carrera, Tyson Fury, demostró que iba a aprovechar la segunda oportunidad que le dio la vida y el deporte. ¡El Boxeo está vivo! Y lo demuestra esta división de pesos pesados y los exponentes que ahora mismo se pasean por los cuadriláteros. 

Al final, al británico le dio tiempo hasta de celebrar cantando American Pie con todo la arena de Las Vegas, acompañándolo al mejor estilo de un “Rock Star”.

La próxima parada para Fury, será quizás Anthony Joshua, pero por ahora el inglés solo pensará en descansar y disfrutar de una de las hazañas más memorables en la historia del deporte; la fortaleza de Deontay Wilder fue superada y hoy el mundo del boxeo tiene un nuevo campeón; “El Rey de los Gitanos” está de vuelta con la faja de monarca de los pesos pesados.