El guardabosques Cody Bellinger inscribió su nombre en los registros históricos del béisbol de las Grandes Ligas tras ser galardonado como el Jugador Más Valioso (MVP) del Juego de Estrellas. El pelotero guio el triunfo de la Liga Americana por 4-0 sobre el viejo circuito gracias a un sencillo productor de dos anotaciones en el primer capítulo frente a los envíos del serpentinero Cristopher Sánchez, un batazo que cimentó el camino hacia la victoria del joven circuito.
La celebración del reconocimiento tuvo un carácter familiar en la sala de conferencias, donde el jugador compareció acompañado por sus pequeñas hijas, Caiden y Cy, bajo la mirada de su padre, el exgrandeliga Clay Bellinger. El progenitor, quien fuera miembro de los Yankees de Nueva York entre 1999 y 2001 ganando dos anillos de Serie Mundial, expresó su satisfacción por presenciar el logro de su hijo en esta etapa de su carrera profesional, admitiendo que, aunque conocía el talento de Cody desde su infancia, ha superado las expectativas iniciales.
Con este galardón, Bellinger se erige como el cuarto pelotero en la historia de la organización de los Yankees en adjudicarse la distinción de MVP en un clásico de mitad de temporada, uniéndose a figuras emblemáticas de la franquicia como Derek Jeter en el año 2000, el panameño Mariano Rivera en 2013 y Giancarlo Stanton en 2022.
El jugador, quien celebró su cumpleaños número 31 el pasado lunes, manifestó el orgullo que le genera vestir el uniforme de rayas del equipo neoyorquino, con el cual firmó un acuerdo de cinco temporadas y 162,5 millones de dólares durante el último invierno tras ser canjeado previamente desde los Cachorros de Chicago.
A pesar de su protagonismo en el evento estelar, el camino reciente del bateador zurdo ha presentado fluctuaciones. Aunque llegó a registrar un promedio ofensivo de .280 a mediados de junio, una posterior racha adversa redujo su porcentaje de bateo a .254 previo al receso de temporada, sumando además un mes sin conectar cuadrangulares. Al respecto, el jugador catalogó al béisbol como una disciplina impredecible y a veces inexplicable, detallando que pese a los números recientes se sentía en una dirección positiva antes de la pausa de mitad de año.
La trayectoria de Bellinger abarca un debut destacado con los Dodgers de Los Ángeles, divisa que lo reclutó en el draft de 2013 y con la que obtuvo el premio al Novato del Año de la Liga Nacional en 2017 y el galardón de Jugador Más Valioso del viejo circuito en 2019 tras despachar 47 jonrones.
Posterior a ese lapso, el pelotero afrontó tres campañas complicadas marcadas por dolencias físicas en la pantorrilla, costillas y tendón de la corva que mermaron su rendimiento, lo que derivó en su salida del cuadro californiano y su posterior paso por los Cachorros de Chicago antes de asentarse definitivamente en la novena de Nueva York.





