LA HABANA.- 17 de octubre de 1941.– El milagro se consumó en el diamante y la delegación venezolana ha hecho historia en la IV Serie Mundial de Béisbol Amateur. En una jornada épica que paralizó a 30 mil fanáticos en el Estadio «La Tropical», Venezuela le quitó el invicto a la blindada maquinaria de Cuba al derrotarla con pizarra de 4 carreras a 1, logrando un emocionante empate en el primer lugar de la clasificación y forzando un juego extra definitivo por la gloria mundial.
Un recital monticular y una defensa de leyenda
La estrategia y la serenidad del abridor Daniel «Chino» Canónico maniataron por completo a la formidable toletería cubana, permitiendo apenas cinco imparables a lo largo de toda la ruta. El dominio del diestro guarenero fue respaldado por una defensiva impecable y salvadora encabezada por José Antonio Casanova y Dalmiro Finol, quienes decapitaron líneas con saltos felinos para asegurar cada entrada.
Primer Inning: Venezuela 2
Los venezolanos madrugaron temprano los envíos del velocísimo abridor cubano Julio «Jiquí» Moreno fabricándole un par de anotaciones. José Pérez saludó al serpentinero con metrallazo al campo central y Luis Romero Petit se anotó infield hit con un toque magistral por la inicial. Con dos hombres en las almohadillas, Héctor Benítez Redondo encendió cohete al centro impulsando a Pérez hasta el hogar con la de la quiniela, mientras Petit se detenía en la intermedia. Luego, el «Comisario» Ramos conectó fuerte roletazo al campo corto provocando el out forzado de Benítez en la segunda, corriendo Petit hasta la antesala. Bateando Casanova, los criollos fallaron en un intento de squeeze play quedando Petit atrapado entre tercera y home, pero el antesalista «Mosquito» Ordeñana quiso darle alcance y la velocidad del rápido Petit le ganó la carrera, deslizándose sano y salvo en el plato ante la algarabía de la banca venezolana mientras Ramos aprovechaba la confusión para anclar en la tercera base. Casanova abanicó la brisa y Julio Bracho cerró la entrada con roletazo por la inicial.
Tercer Capítulo: Venezuela 1
Una rayita más pintaron los venezolanos en la pizarra de La Tropical. En cuenta de tres y uno, el zurdo José Pérez produjo un largo y peligroso elevado al left-center; el jardinero central «Guajiro» Rodríguez esperaba cómodamente la bola, pero el guardabosque izquierdo Charles Pérez también pretendió fildearla, produciéndose una aparatosa colisión entre ambos jugadores cubanos. Mientras la pelota caía libre sobre la grama, el venezolano Pérez se posesionaba de la inicial para luego avanzar a la segunda almohadilla tras el out de Romero Petit por la vía 13. En esa situación, Héctor Benítez conectó un sólido metrallazo al bosque derecho; Pérez dobló por la antesala corriendo como una bala humana rumbo a la conquista del home y, en una cerrada jugada de suspenso que le quitó la respiración a los miles de asistentes, se deslizó en la goma venciendo el certero disparo del jardinero «Villa» Cabrera para poner el encuentro 3 por 0.


Héctor Benítez Redondo: Fue la gran figura ofensiva y defensiva. Al bate se fue perfecto de 4-3 con 2 carreras impulsadas y una anotada.
Sexto Episodio: Venezuela 1
Frente al consagrado relevista «Premier» Conrado Marrero, quien había ingresado por Moreno, la ofensiva nacional volvió a descifrar los envíos locales. Benítez «Redondo» encendió la chispa al conectar su tercer incogible de la tarde al jardín central y Ramos se sacrificó de inmediato con un toque que adelantó al corredor hasta la segunda base. Luego de que Casanova fallara con un rastrero al campo corto para el segundo out en una apretada jugada en la inicial, apareció Julio Bracho y encendió un oportuno cohete al jardín izquierdo, impulsando la carrera de «Redondo» a pesar del preciso disparo del jardinero y metiéndose Bracho hasta la intermedia por la jugada. La entrada finalizó cuando Finol abanicó la brisa, dejando el marcador con un contundente 4 a 0.
Noveno Inning: Cuba 1
Antes de recoger los bates y en medio de un silencio sepulcral en las tribunas, la novena cubana quemó sus últimos cartuchos para anotar la carrera de la honrilla. «Mosquito» Ordeñana bateá por terrenos del campo corto y, a pesar del inmenso esfuerzo de Casanova, se anotó un disputado hit de piernas. Luego, Napoleón Reyes entregó el primer out con un largo elevado al centro, pero Andrés Fleitas respondió encendiendo un cohete al bosque derecho que llevó a Ordeñana hasta la antesala. Así las cosas, Bernardo Cuervo disparó un metrallazo al jardín izquierdo para impulsar la primera y única anotación de Cuba en las piernas de Ordeñana. Con dos compañeros a bordo y la tensión al límite, Charles Pérez produjo un elevado al campo corto que capturó Casanova con solvencia. Finalmente, el «Guajiro» Rodríguez, en cuenta completa de 2 strikes y 3 bolas, conectó un fuerte roletazo por la tercera base que fildeó con maestría Romero Petit, quien pisando la almohadilla completó el tercer out para decretar la victoria venezolana y sellar el milagro.





