Una rivalidad en donde el mejor basquetbolista del mundo siempre sacó ventaja y parece que con el tiempo no termina

Reggie Miller pasó en Indiana las 18 temporadas que jugó en la NBA. Entre sus Pacers y los Bulls de Michael Jordan se construyó una extraordinaria rivalidad. De sus cruentos enfrentamientos en playoffs, siempre salieron vencedores los de Chicago, aunque en ocasiones pasaran algún apuro. Los dos jugadores tuvieron duelos espectaculares, con anotaciones bestiales, canastas para la historia y mucho ‘trash talking’ por los lados.

Las dos estrellas eran enemigas acérrimas y la relación sigue sin ser buena. “Si ahora me cruzara con Jordan, probablemente le pegaría un puñetazo”, dijo Miller recientemente. Hace años que se retiraron, pero los piques siguen en el recuerdo.

Preguntado sobre si en algún momento pensó en abandonar los Pacers para tratar de conseguir un anillo, Miller tiene clara la respuesta. Y cuando jugaba, también. “¡No! Y si Michael Jordan alguna vez me hubiera llamado y tratado de convencerme para que fuera a Chicago, le habría dicho que se fuera a la mierda”, respondió el escolta en un reportaje de ESPN sobre jugadores que pasaron toda su carrera en la misma franquicia.

Eran otros tiempos. Ahora, las estrellas se agrupan en un solo equipo tratando de ganar la NBA. Las leyendas de antaño, bastante más fieles, intentaban hacerlo con su franquicia de toda la vida, como mucho, sumándose a un proyecto ambicioso en sus últimos años de carrera, pero casi nunca cuando estaban en plenitud.

Con información de MARCA