El atentado del domingo en Egipto disparó las alarmas un mes antes del inicio de la Copa de África de Naciones (CAN) en un país que intenta recuperar la normalidad tras años inmerso en el caos

Aunque el balance del atentado resultó moderado (17 heridos), este se produjo cerca de las pirámides de Giza, al suroeste de El Cairo, en uno de los lugares más turísticos de Egipto.

¿Qué se sabe del atentado?

Un artefacto explosivo estalló durante el paso de un autobús turístico, que transportaba a un grupo de sudafricanos, cerca del nuevo museo nacional egipcio, que están construyendo en la misma zona de las famosas pirámides. 

La explosión rompió las ventanas del autobús y varios pasajeros resultaron heridos. Un vehículo que circulaba por esa misma zona también se vio afectado. En total, hubo 17 heridos.

El Ministerio de Asuntos Exteriores sudafricano aseguró el domingo por la noche que tres turistas sudafricanos habían sufrido heridas y estaban hospitalizados.

Ningún grupo ha reivindicado por ahora el atentado.

¿Quién está detrás del ataque?

Pocas horas después del atentado, las autoridades egipcias anunciaron que habían abatido a 12 yihadistas, presuntamente miembros del grupo Hasm, durante una operación policial.

Estas mismas autoridades presentaron a Hasm como una organización relacionada con los Hermanos Musulmanes, un grupo islamista que ha sido objeto de una dura represión en Egipto durante los últimos años.

¿Cuáles son los precedentes?

El anterior atentado contra turistas en Egipto se había producido en diciembre de 2018, cuando tres turistas vietnamitas y su guía egipcio murieron tras la explosión de una bomba artesanal, también cerca de la zona de las pirámides.

El peor atentado en los últimos años contra turistas en territorio egipcio tuvo lugar en octubre de 2015. Entonces, un atentado bomba, reivindicado por el EI, costó la vida de 224 pasajeros de un avión que transportaba a turistas rusos tras haber despegado de Sharm el Sheij, una estación balnearia en el sur del Sinaí.

¿Afectará al turismo?

Las autoridades egipcias pretenden demostrar que su país vuelve a ser un lugar seguro con la organización este año de la Copa de África de Naciones, del 21 junio al 19 de julio.

El turismo, que representa el 20% del PIB de este país, es un sector crucial para la economía egipcia.

Tras la revolución de 2011, Egipto sufrió una fuerte caída de los ingresos procedentes de la actividad turística y el número de visitantes bajó de 14,7 millones en 2010 a 5,3 millones en 2016.