Durante un poco más de un año Ricardo Adrianza, escribió a mano 36 cartas para salvar la distancia geográfica que lo separa de su nieto Matías. “Es válido estar triste frente a una situación, pero no es válido estar triste siempre”, es uno de sus consejos. El otro: no hay nada más importante que el amor

Las cartas no son algo nuevo para Ricardo Adrianza, porque su papá, Carlos Adrianza, se las escribía a su mamá para contarle de sus amores, o a otros destinatarios para refutar problemas tributarios. También las escribía su abuelo, Luis Alfonso. “Crecimos con el género epistolar”, explica Adrianza, contador público que también es coach.

Lo que sí resulta nuevo para él, es sentir en la carne el mordisco de la ausencia. Su primer nieto, Matías, nació en Puerto Rico y hoy vive en Panamá. Hay padres de la diáspora, pero también abuelos. Adrianza es uno de ellos.

Aunque pudo acompañar a su hija mayor, Patricia, al momento del nacimiento de Matías, la realidad se impuso. Él vive en Venezuela, lejos de Matías, a pesar de que ese nieto lo llama “yayo” y lo busca a diario. Por lo que describe como “la comunión entre la soledad de no tener a la familia cerca, y el torrente de emociones” agitadas por la llegada del nieto, tomó la decisión de escribir un libro: “Cartas a Matías: lecciones de vida para mi nieto”.

Ver salir a Matías del cuerpo de su mamá fue “uno de los momentos más sublimes de mi existencia”, comenta. Pero el no poder cargarlo ni besarlo -a pesar del contacto constante que permite la tecnología- ha sido una carga pesada, que el acto de escribir aligera.

“Pensé que el mejor regalo que podía darle era plasmar en un texto historias, mis experiencias, para que se recuerde de su abuelo, y que en alguna oportunidad pueda recordar mis lecciones en mis visitas o cartas”, refiere Adrianza, quien presenta su libro este jueves en Caracas, acompañado por su protagonista: Matías.

En esas 36 cartas le envía mensajes claros a su pequeño. “Le resalto muchos valores; la importancia de vivir con amor, perseverancia, responsabilidad. El compromiso. La importancia de la felicidad. Que entienda que la felicidad se construye desde adentro, y que las posesiones son una consecuencia. Es el ser, más que el tener”, subraya.

Muchas cosas ha aprendido Adrianza en 56 años de vida: “Creo que la existencia, en su más pura esencia, nos exige ser felices”, argumenta. El libro es optimista, aunque impregnado de la tristeza de no poder estar al lado de quien ama. “Cada carta la termino con una reflexión y un consejo”, detalla. Por ejemplo, que es “válido estar triste ante una situación, pero no es válido estar triste siempre”.

Las cartas las escribió a mano, primero. “Ahora están en un cuaderno que solo entiendo yo. Después las pasé a la computadora, y allí les incorporé más cosas”. Lo hizo en las noches o en las madrugadas.

“Cartas a Matías está disponible en Amazon, versión digital o impresa, y se ofrecerá en librerías de Caracas, como Tecniciencia.