José Luis Martínez Ardila, le practicó a Tony Boom, una nueva rinoplastia para corregir el mal resultado de otra cirugía. Gaby Nova se sometió a una lipoescultura y reducción de senos

El bailarín y cantante venezolano Tony Boom, se ha mantenido bastante alejado de las redes sociales, pero su ausencia no se debe al “coronavirus” ni a la “cuarentena”,  sino a que hace días se sometió a una intervención estética en Bogotá, donde se puso al servicio del médico venezolano José Luis Martínez Ardila, conocido en el medio artístico nacional como “El Cirujano de las Reinas”, quien le practicó una nueva rinoplastia para corregir el mal resultado en su nariz, por un cirugía del pasado y que lo limitaba mucho en sus múltiples presentaciones personales.  

Pero Tony Boom, quien lleva tiempo radicado en México, no fue el único que aprovechó el bisturí de Martínez Ardila en el vecino país, pues su amiga, la cantaurora venezolana Gaby Noya, también se aplicó allá una lipoescultura y reducción de senos. Ellos habían grabado y lanzado a finales del año pasado la canción “Sin Autotune”, que ya casi supera el millón de reproducciones en el canal oficial de youtube de Noya.

Respecto a estas nuevas intervenciones, “El Cirujano de las Reinas” afirma que agradece “la proyección internacional que han tenido los artistas venezolanos de la cual tampoco he podido escapar, al abrir mis operaciones en Colombia. Muchas celebridades que no pueden o no estaban dispuestas a operarse en Venezuela, lo han visto como una oportunidad de hacerlo acá”; sumando así a su lista a famosos pacientes que ya ha intervenido en suelo patrio como Astrid Carolina Herrera, Roxana Díaz, María Antonieta Duque, Hilda Abrahamz, Migbelys Castellanos, Carlos Guillermo Haydón, Charyl Chacón, Karlys Romero y la “maestra del sexo” Yeilove. 

     

Martínez Ardila, asumió el reto de esta segunda rinoplastia para Tony Boom, tomando el riesgo de corregir un trabajo previo en un órgano tan visible y que define tanto la imagen del paciente: “Una reintervención en cirugía es un procedimiento muy difícil y es más complicado de lo que parece el lograr buenos resultados, pero cada vez que se opera a alguien famoso, uno como cirujano asume el reto y el compromiso, pues el éxito de uno está en cubrir las expectativas del paciente y si uno piensa que no va alcanzar esa meta, es mejor no operar”.

También aclara sobre los pacientes masculinos, que cada vez los hombres se preocupan más por su aspecto y se realizan más cirugías estéticas: “en el caso de la nariz, los ángulos y las proporciones son diferentes, la ventaja de los hombres es que son más prácticos y menos perfeccionistas, y la desventaja es que son más sensibles a las molestias del postoperatorio, allí sí las mujeres suelen ser mucho más valientes”.

-¿Cuál ha sido el saldo de trabajar en su área en colaboración con reconocidas figuras del espectáculo?

-Absolutamente satisfactorio, pues me ha permitido conocer artistas a quienes admiro desde hace mucho y que a través de mi profesión, ellas logren alcanzar sus objetivos.

-¿A cuál artista que falte en su lista le gustaría someter a su bisturí y por qué?

-Chiquinquirá Delgado, Gaby Espino y Maite Delgado de las venezolanas, y de Colombia, a Sofía Vergara; porque son mujeres muy hermosas, ya referentes de belleza, pero que tienen gran potencial para la cirugía estética.

-¿Cómo va el proceso de internacionalización en Colombia?

-Es un éxito asegurado, hemos ido poco a poco sumando terreno acá, sin descuidar el mercado venezolano, pero lamentablemente interrumpido por la emergencia sanitaria mundial de la actualidad.  

-¿Y siente que la cirugía estética también se encuentra en período de estancamiento en Venezuela?

-Para nada, más bien la cirugía estética está en auge en Venezuela así como en el resto del mundo, lo que pueden estar en decadencia son algunos cirujanos.

-¿Qué es lo más insólito que le ha pedido una paciente y que se haya negado?

-Desde operarles la nariz por quinta vez, poner implantes mamarios de 1000 cc,  realizar una lipoescultura de cintura teniendo 59 cm de cintura y hasta una que pidió una cirugía estética teniendo una malformación cardiaca compleja.