La música, las artes visuales, la poesía, el teatro, han encontrado en este personaje bendecido por la devoción de miles de personas un motivo de expresión y así un camino para registrar su conexión con la gente bien sea como acto de fe o como la tradición clavada en el alma de un pueblo

Hablar de El Venerable y ahora próximo beato, es hablar de un hombre de carne y hueso que fue capaz de ser científico y religioso a la vez. Probablemente allí esté esa magia con la cual ha cautivado el corazón de quienes son sus devotos.

Del microscopio a altares de todo tipo, desde la iglesia de su Isnotú natal hasta repisas en bares, donde se le ve con el mismo respeto que en la iglesia de La Candelaria, donde reposan sus restos, las fotos, pinturas y canciones se adornan con su figura.

La fe en José Gregorio Hernández llevó al actor y psicólogo Sócrates Serrano, a proponerse entregarle a este santo (más allá de la formalidades del proceso de la Iglesia) una obra de teatro, de la mano del coreógrafo Miguel Issa, para abrir un espacio de espiritualidad y proyectar hacia la gente lo que significa estar vivo.

Rafael Briceño Sierralta

Estos dos artistas dibujaron “Gregory canal de fe”, como la travesía de un viajero que en un tren llamado vida se consigue con el miedo, la alegría y la fe a través de la figura de José Gregorio Hernández.

Por su parte, el el artista plástico Misael Carpio accede a comentarnos el tema de su relación, desde el hecho artístico con el médico trujillano al que se piden favores y pueden ser el motivo de que un padre cambie el nombre que le quería poner a su hijo.

“Mi trabajo en torno a José Gregorio Hernández es ilustrativo. Me gusta recrearlo en situaciones cotidianas, como hombre de diversos oficios, también, desde la imagen, la estatuilla en casa, en los espacios de los creyentes, colorido y mágico-religioso, místico y terrenal. Me gusta registrar los cuentos que tienen las personas y sus visiones de allí, nace el trabajo ilustrativo. Es un trabajo que disfruto, muy minucioso y lo realizo todo de forma manual, tradicional.  He tenido experiencias muy agradables con las personas, cuando, me relatan sus historias y como se  conectan con él. He realizado algunas acciones mínimas, Performance en homenaje, en los años 2013-2014 consistía en vestirme de negro, asistir a un café y sencillamente estar allí. En silencio y eso generaba otras dinámicas en las personas, algunos, hasta me besaron la mano. La imagen de José Gregorio Hernández es un símbolo, con mucho poder”.

-José Gregorio Hernández es un acto de fe o una tradición venezolana.

-Para mí es un hombre santo, es tradición y fe. Desde muy pequeño tengo su imagen y el respeto por el hombre que llegó a ser santo por sus estudios, su vocación y poder de ayudar a sanar, lo recuerdo mucho, vengo de una familia de mujeres y hombres campesinos y en cada hogar tiene su altar, una imagen, al santo, una oración, una vela, un café para alabarlo y pedirle por la salud. Es tradición, creencia y fe.

-¿Por qué cree que los artistas han mirado hacia la figura de José Gregorio Hernández?

-Repito, tiene mucho poder y respeto en la memoria  del venezolano, símbolo de la salud y la fe. El arte también de algún modo está cargada de fe. Los artistas venezolanos, encarnamos un paisaje con sus costumbres, creencias y mitos. José Gregorio en la historia del arte nuestro ha sido representado, materializado y hasta intervenido de muchas formas para aludir a su poder simbólico, representativo y al hombre que no sólo es común. Fue un hombre de ciencias, de lo humano, creo que eso hace que muchos nos conectemos con su imagen icónica y de poder, con la fe de sanar, curar nuestro cuerpo, nuestro arte. Algunos, también lo han mirado como una acción devocional, un compromiso de vida, su promesa.

Así también, en la Galería de Arte Nacional, se reunieron una serie de artistas plásticos para homenajear con la exposición “El Venerable… El milagro está hecho”, a este hombre beato sanador de las enfermedades del cuerpo y del alma.

Exposición “El Venerable… El milagro está hecho”

Así Mirla Soto se encargó de convocar, curar esta exposición que reunió a 30 artistas para mostrar su visión. La exposición espera mejores tiempos fuera de la pandemia para reabrir, cuidado si para darle las gracias al médico de los pobres por otro milagro tan requerido en tiempos de coronavirus.

“José Gregorio Hernández está en todas partes y en la esencia misma de los venezolanos que le rinden devoción es un santo desde hace ya mucho tiempo”.

Así lo percibe Rafael Briceño Sierralta, fotógrafo que se ha interesado por la conexión de la gente con el Siervo de Dios.

Inspira y proyecta el mismo respeto en una iglesia católica, que los altares del espiritismo donde puede convivir en las cortes con el Negro Primero, María Lionza  

Muchas obras se han hecho en el mundo audiovisual y pudimos hablar con Edward Nogales quien es un trabajor de este sector a quien le tocó trabajar en el documental José Gregorio de carne y hueso delante y detrás de las cámaras.

“Soy camarógrafo y sonidista, pero el director me propuso que hiciera el personaje para tomas referenciales. El trabajo que realizamos de investigación me llevó a hacerme devoto al conocer tan de cerca la vida de un hombre tan maravilloso como José Gregorio Hernández”.

La música no se ha quedado atrás en un país que “habla cantando”, como dijo Conny Méndez.

Cristóbal Jiménez y Betzaida Machado son solo dos nombres que le han cantado a José Gregorio Hernández y para cerrar este acercamiento escogimos el tema de Aquiles Báez, “El Venerado”, realizado con músicos de la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho dirigidos por Elisa Vegas y con la interpretación vocal de Ana Isabel Domínguez.