El metalero, con más de 40 años de trayectoria en la movida rockera, aseguró que éste no es buen momento para el rock nacional, y recalcó que este género musical es el último de la fila de la cultura. En lo que a creatividad se refiere, dijo que los rockeros de hoy serán vistos como héroes en el futuro

A propósito de la primera celebración del Día del Rock Nacional, fecha que se designó el pasado septiembre durante la celebración del I Ciudad Rock Caracas en alusión al Festival de las flores (que se realizó el 13 de junio de 1970), Contrapunto conversó con el músico y presidente de la Fundación Corazón Rockero, Paul Gillman, para conocer desde su perspectiva la situación del género musical en la actualidad.

Falta de apoyo a la fundación que preside y al movimiento rockero nacional en general son algunos de los síntomas que, relató, dan cuenta de la mala salud de la escena y que, asegura, se ve fuertemente afectada por el bloqueo internacional.

Foto: Coretsía Paul Gillman

-¿Cómo se encuentra actualmente la escena del rock nacional?

-La escena del rock nacional se encuentra bastante deprimida. Ya no quedan locales para tocar. No se le ha dado, quizá, la importancia que merece la organización de la Fundación Corazón Rockero. Realmente es bastante triste que yo tenga que decirlo pero es así. No ha cambiado en absoluto la lucha de Paul Gillman tocando puertas, suplicando por aquí, por allá, a algún funcionario que le duela un poquito el rock. Bueno, realmente no ha sido fácil.

Tengo que agradecer el esfuerzo que ha hecho Delcy Rodríguez, quien nos apoyó con la primera gira de Corazón Rockero y realmente se pudieron hacer sólo tres conciertos. Al Presidente, Nicolás Maduro gracias. Gracias a él se pudieron hacer un par de Gillman Fest. Pero realmente el apoyo que esperábamos para la Fundación Corazón Rockero, para ayudar a la cantidad de bandas que lo necesitan, no lo hemos podido hacer, esa es la verdad.

-¿Cómo está la situación de los músicos rockeros?

-La Fundación se hizo para ayudar a las rockeras y a los rockeros, a las bandas, pero la verdad es que se ha podido lograr muy poco. Bueno pero es que hay que entender que estamos rodeados, estamos cercados, estamos bloqueados y esto ha influido muchísimo, sobre todo para los músicos el hecho de comprar un instrumento es prácticamente imposible: una cuerda de guitarra, unas baquetas de batería.

Se nos ha puesto la cosa cada vez más difícil pero ahí estamos guerreando. Las rockeras y los rockeros hemos estado siempre en la lucha, nunca ha sido fácil, jamás. Aunque, quizá, bueno, en algún momento en la época de la bonanza de Chávez y cuando él fundó el Gillman Fest y la cantidad de toques que se podían dar en esa época. Pero desde que el bloqueo ha arreciado, nos ha afectado, no solamente al pueblo en general sino a la cultura.

Foto: Coretsía Paul Gillman


¿El rock es visto como un género importante?

-Es bastante triste, el rock nunca es visto con la importancia que tiene. No es secreto para nadie que los últimos de la fila de la cultura somos lo rockeros, que somos los primeros que estamos en la línea de batalla pero los últimos de la fila a la hora de que nos apoyen. Esa es la verdad.

-¿Cómo está la Fundación Corazón Rockero en la actualidad?

-Seguimos nosotros apoyando por ahí porque lo hemos hecho siempre, toda la vida. Durante mis 42 años de carrera eso es lo que he hecho, pero como institución, la Fundación Corazón Rockero está bastante pobre, somos el más infartado de los cuatro corazones, digamos el patito feo de los cuatro corazones.

– Tú que has tenido una panorámica de la escena desde hace varias décadas, ¿cómo ha sido su evolución tanto en lo musical como en lo creativo?

-Ha tenido sus altas y sus bajas tanto en lo musical como en lo creativo. La evolución para el rock en general ha sido bastante deprimente. Son muy pocos los espacios que tenemos, cada vez son menos y cada vez es menos el apoyo, cada vez nos ven más como un relleno que como algo realmente importante, seguimos siendo los últimos pero una vez que las batallas se libran y se vencen, volvemos al anonimato, volvemos al olvido y de verdad que eso duele mucho.

La agrupación Kasino, participará en la celebración del Día del Rock Nacional/Foto: Twitter Paul Gillman

Ahora, eso no tiene que ver con lo creativo, las bandas que quedan, las que están luchando, las que sobreviven, las que resisten, están mostrando mucho su creatividad, hacen sus discos en sus propias casas y de verdad que éste es un trabajo que más adelante será considerado heroico porque las bandas que siguen adelante con todas estas dificultades, con todo este bloqueo, con todo este cierre por todos lados y, en muchos casos, humillaciones que recibimos, aún seguimos luchando y seguimos adelante. Bueno, más delante seremos considerados como héroes.

-¿Cómo ha sido la apertura de espacios y apoyo a los músicos e intérpretes?

-El apoyo a los músicos y a los intérpretes de rock es prácticamente nulo, en comparación al que le dan a otros artistas que terminan saltando talanqueras, que terminan hablando mal del Gobierno, a artistas internacionales que han traído y se han gastado miles y miles y al final éstos se echan para atrás… En fin, eso lo que da es dolor y tristeza, porque los que estamos resistiendo en todos los frentes, no solamente Corazón Rockero, también los cantores populares, los salseros de verdad, los que estamos frenteando esto y luchando esto, generalmente a la hora de los grandes eventos no somos tomados en cuenta, pero sí toman en cuenta a los que sabemos que van a traicionar o están ahí por el puro hecho de que están apadrinados o tienen ciertos intereses pero que luego van a brincar la talanquera. Eso lo que da es rabia: la injusticia a los verdaderos cultores revolucionarios, a los músicos de cualquier estilo. Eso es lo que pasa y da bastante dolor.

-¿Qué necesita la escena rock venezolana para trascender fronteras con su música?

-Apoyo. El apoyo institucional que merecemos como grupo cultural, como lo que somos, como una tribu urbana, una tribu que viene guerreando desde los años 70po r las reivindicaciones, de todo lo que hacíamos en la IV República, pero no hay el suficiente apoyo para que podamos pensar en una movida internacional en este momento.

Ahorita estamos en la de sálvese quien pueda, en la ley de la selva, en el sólo los más fuertes sobrevivirán. Los que tenemos más años resistiendo seguiremos resistiendo; los que tengamos más años luchando seguiremos luchando y, bueno, los que sientan debilidad o no tengan fuerza, o suficiente convicción, se quedarán en el camino. Así ha sido siempre el camino del rock en Venezuela. Suerte para el que pueda lograrlo.

Foto: Coretsía Paul Gillman

La celebración

El Día del Rock Nacional se celebrará en el Eje del Buen Vivir y sus alrededores, con un conversatorio sobre la historia del rock nacional, un concierto que contará con presentaciones de las agrupaciones, El Pacto, Kasino, Transporte Nocturno y Yugular; seguido de la proyección del documental sobre el Festival que dio orígen a esta celebración.

Lea también: Lleva una flor y celebra el Día del Rock Nacional