Desde Mérida lograron sembrar lo mejor del territorio venezolano y crear su propio sello de calidad

La agrupación de música contemporánea venezolana instrumental, Los Sinvergüenzas, celebran 20 años el pasado mes de febrero. Esta es su quinta producción discográfica y por primera vez, incorpora la voz humana, con la participación de Francisco Pacheco, Guillermo Carrasco, Cecilia Todd, Luisana Pérez, Vidal Colmenares y Annaé Torrealba.

A propósito de su aniversario y lanzamiento, Contrapunto conversó con la agrupación y respondieron varias interrogantes acerca de su carrera y la clave para mantenerse en todo este tiempo.

¿Cómo describirían estos 20 años de trayectoria?

Creo que han sido años de mucho crecimiento, de ser unos incipientes estudiantes de música a estar grabando y produciendo discos, haciendo giras y conciertos, lo que sueña todo músico. Sin duda ha sido un camino muy satisfactorio que quisiéramos seguir transitando.

 ¿Cuál es la clave para mantener un concepto apegado a las raíces originales?

Para mi la clave está en creer en lo que haces, en amar lo que estás haciendo y tener clara la ruta que estás recorriendo. Ahí radica gran parte de lo que hemos hecho. Desde un principio quisimos seguir las sendas que marcaron Raíces de Venezuela, El Cuarteto y Ensamble Gurrufio, con nuestra personalidad, por supuesto, pero siempre respetando ese legado enorme que estas agrupaciones han dejado.

¿Hasta dónde quieren llegar Los Sinvergüenzas?

Quisiéramos divulgar aun más nuestra música en el mundo. A pesar de lo trágico que ha sido el tema de la diáspora venezolana, si algo positivo hay en todo esto, es que estamos expandiendo nuestra cultura. Más que lamentarnos creemos que es una oportunidad para que en muchos lugares se escuche nuestra música y que el mundo se entere cómo suena Venezuela.

¿Cuál es el aporte de los Sinvergüenzas a la música en Venezuela?

A lo mejor no somos nosotros lo más indicados para dar esta respuesta, pero pienso que una de las cosas en la que hemos trabajado con más ahínco es en hacer nueva música que pueda servir de alguna manera para ampliar el repertorio de la música tradicional venezolana.

 ¿Qué le ha aportado a su búsqueda común la experiencia en otras agrupaciones?

Participar en otros proyectos musicales ha sido, sin duda, de gran crecimiento para nosotros. Aunque cada agrupación tiene su personalidad, siempre hay cosas que de alguna forma u otra permean en ti y eso lo reflejas en la música que haces. Ha sido enriquecedor desde todo punto de vista. Complica un poco más las agendas, pero eso es parte de la vida de un músico.

Actualmente están editando un libro de sus propias partituras ¿Cómo va ese proceso?

Seguimos trabajando en ese proyecto que nos emociona muchísimo porque sería poner en manos de los músicos nuestras composiciones. Muy pronto les tendremos noticias al respecto.

 ¿Cómo les gustaría ser recordados?

Como un grupo que hizo buena música, sin tanta parafernalia. Música con corazón, con contenido y apegadas a nuestras raíces.

¿Es posible 20 años más de sinverguenzuras? 

Seguro que sí. Seguiremos trabajando para que, a pesar de las circunstancias, este proyecto siga a flote. Esperemos que sean mucho más de 20 años.