El documental “¿Quién contará nuestra historia?” recoge el archivo secreto de Emanuel Ringelblum y otras 60 personas, que retrata no solo el espanto del Holocausto sino la vida y la cultura de los judíos. Papeles, relatos y textos de prensa, entre otros objetos, fueron preservados en latas de leche y cajas de hojalata

Medio millón de personas fueron confinadas por el régimen nazi en el gueto de Varsovia en 1940. Pero por encima de la condena a muerte un grupo de maestros, periodistas e intelectuales decidió resistir, y esa forma de resistir fue contar la verdad y archivarla para que sobreviviera a los actos de guerra.

El archivo “Alegría del Shabat” sobrevivió a sus creadores y se convirtió en libro y en película: “¿Quién contará nuestra historia?”. El libro, escrito por el historiador Samuel Kassov, recoge el esfuerzo de Emanuel Ringelblum. La directora estadounidense Roberta Grossman lo tomó para convertirlo en una pieza audiovisual para la humanidad, que se exhibe por primera vez en Venezuela los días 25 y 26 de enero de 2020 gracias al esfuerzo de Espacio Anna Frank.

La idea del archivo ideado por Ringelblum era contar las atrocidades, pero también, la vida cotidiana. Las armas de las que disponían eran el lápiz y el papel, los ojos para mirar, las manos para escribir. Un ejemplo de heroísmo, especialmente al recordar que los testigos sabían que iban a morir.

Milos Alcalay, presidente de la junta directiva de Espacio Anna Frank, recordó que todos los 27 de enero realizan actividades para conmemorar el Holocausto, pero apuntó que la de este año “tiene una connotación especial” por la exhibición de la cinta. “¿Quién contará nuestra historia?” se mostró el sábado 25 de enero en la Concha Acústica de Bello Monte a las 5:30 pm, y este domingo 26 de enero llegará a 21 cines a escala nacional.

Espacio Anna Frank trabaja para que cosas como estas no vuelvan a suceder, remarcó Alcalay. En momentos en que en el mundo hay sombras que nos preocupan, la idea es recordar que esto sucedió y no debe repetirse, subrayó.

Ana Figa, de Espacio Anna Frank, explicó que la película vio la luz en 2018 y de inmediato trataron de traerla a Venezuela, porque reivindica valores como el respeto por el diferente y la tolerancia. Es una película que refleja la historia de los vencidos, ya que Ringelblum, al darse cuenta de que su destino era la muerte, decidió contar lo que estaban viviendo. Hasta esconder ese material ya era temerario, porque podían ser fusilados.

El grupo decidió enterrar en material en potes de leche, por lo que fue una actividad arqueológica conseguir los archivos. Dos sobrevivientes dijeron donde estaban y se encontraron tres de cinco potes. Es una información muy valiosa, porque son testimonios en primera persona, recalcó.

María Helena Freitas, directora general del Circuito Gran Cine, destacó que proyectos como este promueven convivencia, paz y tolerancia. No podemos permitir que la gente olvide un hecho tan gris, insistió. Además, es una película que deja el mensaje de luchar a pesar de todas las dificultades.

José Galarraga, director general de Cinex, detalló que como circuito están comprometidos con la promoción de la coexistencia. El domingo 26 de enero se proyectará a escala nacional a las 2:00 pm sin costo alguno para los espectadores, precisó. Ya es posible reservar la butaca, y en caso de que se agoten los puestos, se habilitarán otras salas. Para Galarraga, aunque es una historia sobre vencidos, también trata de un milagro.

Cines Unidos también se suma, pero el costo de emisión de la entrada debe ser asumido por los usuarios.

El documental se difundirá con un corto, Las voces de ayer hablan hoy, producido por Espacio Anna Frank, con guión de Néstor Garrido.

Alcalay enfatizó que otras organizaciones también conmemoraran el Holocausto, como la alcaldía de Chacao y la de Baruta. La resolución no se ha cumplido como es, afirmó, pero representantes de embajadas de países como Francia o Polonia lo han asumido en Venezuela. Y si otras organizaciones quieren apoyar, acotó Figa, “nunca vamos a decir que no”.