La primera directora en recibir un Óscar Honorífico, conocida como “La abuela de la Nouvele Vague”, falleció este viernes a causa de un cáncer pero estuvo rodeada de sus familiares y allegados

Con una vida asociada de forma indisoluble al cine francés, la directora Agnès Varda, fallecida este viernes a los 90 años de edad, revolucionó la gran pantalla como pionera de la “Nouvelle Vague”, con la que pasa a la historia junto a grandes nombres como Jean-Luc Godard.

En la última Berlinale, que le homenajeó con una de su Cámaras de Honor, la cineasta ya había avisado de que comenzaba a prepararse para decir adiós: “Se trata de frenar para encontrar la paz necesaria”, dijo, aunque advirtió, con su proverbial sentido del humor, de que todavía no se había convertido en “leyenda”.

Varda, de nacionalidad francesa, nació el 30 de mayo de 1928 en Ixelles (Bruselas). Su familia se instaló en Sète, en la costa mediterránea francesa, en 1940, desde donde saltó a París para estudiar en la Escuela del Louvre y en la Facultad de Letras de la Sorbona.

Durante diez años fue fotógrafa asociada al Teatro Nacional Popular y cuando decidió estrenarse en el cine lo hizo sin formación específica, pero con un largometraje que la convirtió en precursora de la “Nouvelle Vague”, “La Pointe Courte” (1955).

Cuando el resto de futuros integrantes de ese movimiento cinematográfico vanguardista todavía experimentaban con el cortometraje, como Jean-Luc Godard, François Truffaut, Eric Rohmer, Claude Chabrol o Jacques Demy, ella se adelantó cinco años a esa ruptura con los cánones de la narrativa dominante.

La dama del cine, perdió la batalla contra un cáncer según informaron sus familiares a través de un comunicado, difundido por los medios franceses, en el que precisaron que el fallecimiento de la autora de orígen belga, ocurrió en horas de la madrugada y junto a sus familiares y allegados más cercanos.

Durante la presentación de su documental ”Rostros y Lugares”, con motivo de la 70 edición del Festival de Cine de Cannes, en Francia / Foto: EFE

Varda fue una feminista de nacionalidad francesa, una de las poquísimas mujeres que formó parte de la Nouvelle Vague o Nueva ola, un grupo de cineastas franceses que revolucionó al cine con su forma libre de hacerlo tanto en lo técnico como en lo expresivo y en el que se reconoció como “la dionosaurio” entre figuras como Jean-Luc Godard, François Truffaut, Éric Rohmer, Claude Chabrol, Alain Resnais o Jacques Demy, con quien estuvo casada hasta su fallecimiento en 1990.

Cléo de 5 à 7, L’une chante, l’autre pas, y el recientemente estrenado documental Varda par Agnès, son algunos de sus trabajos en el séptimo arte.

Varda durante la 90 edición de los Óscar en el teatro Dolby de Hollywood, Estados Unidos / Foto: EFE

Los primeros pasos de Varda en el cine, los dio a sus escasos 12 años, cuando se trasladó de Ixelles, la ciudad que la vio nacer, a Sète en el sur de Francia donde conoció a Jean Vilar, fundador del Festival de Aviñón, con quien tomó sus primeras fotografías.

Su carrera ha sido multipremiada en importantes certámenes como el Cannes, el César de Honor del cine francés, el René-Clair de la Academia francesa, la Palma de Oro honorífica, el Oscar honorífico y la Cámara de la Berlinale, entre otros.

“Fue una gran directora, una gran autora (…), una mujer que no hizo más que cosas positivas (…) Se ha ido una gran dama del cine. Es una pérdida importante para el cine francés”, reaccionó el director Claude Lelouch en la radio France Info al conocer su muerte.