Cuando se conmemoran 30 años de la partida física del Poeta Nacional Cubano, primero en ser galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Cuba y responsable de ponerle ritmo y son a las letras antillanas, presentamos cinco de sus obras; unas rcitadas y otras cantadas

Hace 30 años, falleció en su Camagüey natal, quien es considerado El Poeta Nacional Cubano, Nicolás Guillén.

Su obra ésta está teñida de un carácter único, un “color cubano”, una sazón, que surge de la decantación que hizo del son, al convertirlo en octosílavos, para reflejar lo afrocubano, sus dilemas raciales, sociales y su cultura.

Estudiosos, aseguran que sus letras marcaron hondo en quienes conocieron su obra y es un hecho que fue una figura, tan respetada, que su partida física fue un evento de Estado.

Para el momento, una delegación de 67 venezolanos provenientes del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes -realizada en Corea del Norte-, se encontraba de paso por la capital cubana y sus integrantes tuvieron la oportunidad de asistir al funeral que el Estado cubano realizó en homenaje a Guillén.

En palabras del periodista José Gregorio Yépez, quien era parte del grupo de venezolanos, aquel momento significó para ellos un gran honor, y dejó grabado en su recuerdo “aquella gran fila de gente que iba a rendir tributo a ese grande de la literatura caribeña y latinoamericana, al autor de Canción, Sensemayá o Canto para matar una culebra“, que se formó en la Plaza de la Revolución de La Habana.

Para conmemorar aquella fecha en la que su pluma dejó de escribir, Contrapunto presenta cinco de sus poemas más emblemáticos.

  • Tengo: Guillén , quien era comunista, fue reconocido como un poeta militante en la década de 1940. En este poema refleja la nostalgia que lo embargó al estar lejos de su tierra y la grandeza que significó su regreso a su natal Cuba, luego de haber sido exiliado durante la dictadura de Batista.
  • Sensemayá: Este poema es el ejemplo perfecto para que quien no conozca su obra, entienda por qué a Nicolás Guillén se le conoce como el poeta del son, ritmo y baile típico de Cuba.
  • Canto negro: La africanidad es el tema de este canto que describe la vida y la cultura congo y hace juegos fonéticos y de palabras que evocan la lengua ancestral.
  • Caminando: Guillén lanza una crítica social a través del reflejo de la vida del pobre, del caminante y su camino cansado. Éste, como muchos otros de sus poemas, forma parte del repertorio de varios intérpretes.
  • Palabras fundamentales: Pablo Milanés fue uno de los tantos intérpretes que le pusieron música al poema rítmico de Guillén. En el año 1975, el compositor cubano, lanzó el álbum Canta a Nicolás Guillén (Pablo Milanés), en el que reúne 11 obras del primer galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Cuba.
  • De que callada manera: Este es quizá uno de los poemas-canción más conocidos de Guillén. Con maestría Pablo Milanés lo musicalizó e inmortalizó en la memoria colectiva el espíritu primaveral y amoroso que emana de sus letras.