El libro muestra 10 testimonios de presos torturados en las cárceles venezolanas

La Editorial Dahbar lanzó su nuevo título con el nombre “Ahora van a conocer el diablo”, que cuenta como compilador y editor al periodista Oscar Medina.

En esta nueva publicación, se ofrecen 10 testimonios de presos políticos torturados en las cárceles venezolanas en lo últimos años.

Los casos que se tocan son los de Emirlendris Benítez Rosales, Diannet Blanco, Gabriel Valles, Luis Alexander Bandres, Rafael Acosta Arévalo, Alonso Mora, Fernando Albán, María Lourdes Afiuni, Franklin Caldera Martínez, Jhon Hader Betancourt Restrepo.

Sergio Dahbar señala que este libro propone exponer en relato vivo, la prácticas de “torturas y violencias contra las personas encarceladas por sus ideas. Violaciones a los derechos humanos que deben ser evaluados y castigados por la Corte Penal Internacional”.

Este volumen recoge diez historias de gente torturada, física y psicológicamente. Algunos permanecieron con vida y pudieron relatar ese pasaje por el denominado en el texto infierno. Otros fallecieron en el proceso de sus detención y torturas, que incluidos en este libro es una manera de recordar el horror de un régimen que apeló a la destrucción del adversario como política de Estado.

El prólogo de este texto es de Alfredo Romero, director- presidente del Foro Penal, ONG que ha defendido la causa de los presos políticos en Venezuela, quien afirmó que el 14 de diciembre de 2020, “la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional concluyó que, al menos desde año 2017, existen suficientes razones para considerar que, en Venezuela, además de otros crímenes, como privación de libertad y abusos sexuales, ha existido la tortura como crímenes de lesa humanidad”.

Sobre la base de esta realidad, la ex fiscal de Corte Penal Internacional, Fatou Bensouda determinó que procedía “el inicio de una investigación formal de esa fiscalía, ya que en Venezuela no habían ocurrido investigaciones efectivas en cuanto a crímenes de lesa humanidad. Solo habría que esperar que el nuevo fiscal del Tribunal Penal Internacional, quien asumió el cargo el 15 de junio de 2021, ratifique o no la admisibilidad sobre esta investigación”.