Este viernes 29 de marzo los habitantes de Caracas volvieron a sus actividades laborales luego del apagón que afectara a todo el territorio nacional

Desde el municipio Baruta, la afluencia de transeúntes se incrementó de manera notable a lo que fue los días anteriores. El transporte siguió funcionando a la normalidad con la tarifa de 200 Bs s, una tarifa que no se ha establecido en gaceta pero que han venido cobrando los transportistas desde el asueto de carnavales.

La incertidumbre seguía siendo la constantes de los pasajeros, quienes en su mayoría mostraban en sus rostros el cansancio de una semana difícil como muchos de ellos la llamaban. “Hermano estamos cansados y no precisamente de producir, sino de aguantar esta vaina”, comentaba uno de los pasajeros que circulaba en una unidad de la Línea Sur desde Baruta hacia Chacaito.  

Algunos pasajeros vociferaban de igual manera que no podían cansarse porque mañana era día de marcha en relación a las actividades convocadas por Juan Guaidó para este sábado 30 de marzo, mientras otros respondían que marchando no se iba a solucionar la situación.

Lo que si es cierto, es que la mayoría de las personas abordadas coincidían en no querer acostumbrarse a un país lleno de apagones, sin agua, o servicios básicos.

A pesar de la suspensión de actividades escolares, la afluencia de personas en la autopista era la de un día normal. “Aquí vamos  nosotros no nos paramos por luz o por agua, lo que nos terminaría de parar es la grave situación de los repuestos que no ha sido solucionado”, subrayó el fiscal de la parada en Chacaito.