Desde este 1 de noviembre el pasaje urbano en la Gran Caracas pasa a costar 230 bolívares, lo que representa un incremento de 4,54%, equivalente a 10 bolívares más, en comparación con el mes de octubre, cuando la tarifa se mantenía en 220 bolívares.
El ajuste responde a la actualización mensual establecida por el Ministerio de Transporte, institución que fijó la tarifa en 0,25 centavos de dólar indexados al tipo de cambio oficial publicado por el Banco Central de Venezuela el primer día de cada mes.
El aumento del pasaje urbano también incide en el incremento de la tarifa de las rutas suburbanas, que actualmente cuesta 300 bolívares en los itinerarios como Plaza Venezuela – Caricuao, La Rinconada – Zona Rental – Chacaíto o La Hoyada, y Plaza Venezuela – Los Teques o Plaza Venezuela – Baruta, por lo que se supone ahora el monto ronde entre 350 y 400 bolívares.
Impacto en usuarios y prestadores del servicio
Aunque este ajuste representa un gasto adicional para los usuarios, quienes se quejan constantemente por el «ineficiente servicio y las condiciones de los autobuses», el sector del transporte mantiene una postura crítica frente a la cifra fijada por las autoridades locales.
Para los transportistas, por su parte, este monto resulta «insostenible» para cubrir los gastos operativos de las unidades, las cuales en su mayoría tienen una antigüedad de más de dos décadas de servicio continuo en las calles de la capital.





