La emoción del automovilismo internacional se traslada al Gran Premio de la Ciudad de México, escenario donde el piloto italiano Kimi Antonelli se perfila para convertirse en el campeón mundial más joven en la historia de la Fórmula 1. A sus 20 años de edad, el integrante de la escudería Mercedes afronta esta cita decisiva tras superar una enfermedad de origen viral que le impidió asistir a las actividades de prensa pautadas para el día jueves.
A pesar de este contratiempo en su agenda de preparación, la estructura Mercedes prevé la reincorporación de Antonelli para la primera sesión de ensayos libres del viernes. Para asegurar la corona orbital y superar la marca impuesta por el alemán Sebastian Vettel, quien conquistó el cetro a los 23 años en la temporada 2010, al joven corredor le bastará con cruzar la línea de meta en la novena posición durante la carrera dominical.
El panorama matemático resulta favorable para el aspirante, dado que también podría consagrarse sin la obligación de sumar unidades en caso de que la victoria quede en manos de un piloto ajeno a Lewis Hamilton o George Russell. La mentalidad del italiano se mantiene enfocada en culminar la gesta desde lo más alto del podio, impulsado por el impulso de su triunfo reciente en territorio estadounidense.
“Estoy muy emocionado. Me encantaría asegurar el título con estilo y con un gran resultado”, afirmó Antonelli tras lograr su novena victoria del campeonato en el circuito de Texas la semana pasada. En esa misma línea de pensamiento, el piloto enfatizó su enfoque para el cierre del calendario al señalar que “esa es la mentalidad. Esa siempre es la mentalidad, y lo será de ahora hasta el final de la temporada. Solo voy a intentar disfrutar cada momento porque son momentos que siempre serán recordados”.
La lucha por el campeonato y los retos técnicos en la altitud azteca
El eventual triunfo de Antonelli representa además la posibilidad de devolver a Italia a la cúspide de la categoría reina, un hito no alcanzado desde la consagración de Alberto Ascari en el año 1953. De igual manera, Mercedes busca certificar el campeonato de constructores por primera vez desde 2021, meta que requiere un saldo elevado de puntos entre Antonelli y Russell, aunado a un desempeño desfavorable del equipo Ferrari, actual escolta en la tabla general.
El rendimiento de la escudería alemana mostró solidez desde el arranque del curso bajo la nueva reglamentación técnica, cuando George Russell se adjudicó la victoria en el Gran Premio de Australia. Posteriormente, Antonelli encadenó cinco triunfos consecutivos que lo catapultaron al liderato del certamen, mientras su compañero de equipo experimentaba dificultades para mantener el ritmo, finalizando en el octavo lugar durante la última válida disputada en Austin.
“Creo que, al menos en cuanto a mi propio enfoque, no somos como boxeadores en un ring peleando directamente contra alguien más. Básicamente competimos contra nosotros mismos. Es el trabajo y la preparación que haces a nivel personal lo que marca la diferencia para un buen rendimiento”, comentó Russell sobre la dinámica de trabajo y la competencia interna junto al aspirante al título.
Por otra parte, la alineación de la escudería Cadillac acapara la atención en los garajes ante la participación del estadounidense Colton Herta en la primera práctica del viernes en sustitución de Valtteri Bottas. El equipo, que atraviesa su campaña de debut sin registrar unidades y enfrentando problemas de sobrecalentamiento en los frenos, evalúa sus opciones futuras mientras el mexicano Sergio Pérez ya cuenta con una extensión contractual firmada hasta el año 2029.
“Creo que está haciendo un buen trabajo. Está aportando buenos comentarios al equipo, buena información, que es todo lo que necesitamos de él. Obviamente, es muy difícil mostrar tu velocidad o tu verdadero nivel durante las FP1. Pero ahora que ha tenido un poco más de tiempo en el auto, estamos empezando a ver más de su velocidad”, declaró Pérez con relación al desempeño mostrado por Herta.
Respecto a la definición de su compañero de equipo y la situación de Bottas, el piloto mexicano, quien alcanzará la cifra de 300 carreras disputadas el domingo, prefirió mantener la neutralidad. “Obviamente, no es mi decisión; depende de Marcin a quién quieren en el auto. También estoy trabajando muy bien con Valtteri. Creo que ha tenido bastante mala suerte en algunas carreras. No es una decisión fácil para el equipo”, añadió Pérez.
El factor geográfico de la Ciudad de México, ubicada a 2.240 metros sobre el nivel del mar, añade una variable técnica crítica por la menor densidad del aire, aspecto que disminuye la potencia de los motores por la falta de oxígeno e dificulta la refrigeración de los componentes. Ante este escenario, Russell vislumbra un panorama particular para la configuración de los monoplazas.
“Va a ser muy interesante. Creo que el retraso del turbo va a ser un factor importante para muchos equipos este fin de semana. No es ningún secreto que equipos como Ferrari usan un turbo más pequeño que la mayoría, así que probablemente tienen una ventaja significativa en este aspecto”, concluyó Russell sobre las condiciones que marcarán el desarrollo de la prueba.





