El arranque de la temporada regular ha generado momentos de tensión insospechados en la franquicia de Colorado. Conocido habitualmente por mantener un perfil bajo y evitar cualquier tipo de controversia pública fuera del terreno de juego, el pívot serbio Nikola Jokic decidió enviar un mensaje directo y contundente a sus propios seguidores, cuestionando la actitud brusca con la que han reaccionado ante los primeros compromisos del equipo.
La estrella de los Denver Nuggets alzó la voz para pedir paciencia tras un inicio de campaña complejo en materia de resultados. La trayectoria del conjunto comenzó con una derrota frente a Oklahoma City Thunder por 96-84, continuó con una victoria en prórroga durante su debut como locales ante New Orleans Pelicans por 141-135 y sumó un nuevo tropiezo frente a Golden State Warriors con un marcador de 114-134.
Las manifestaciones de descontento por parte de la grada desde los primeros minutos no tardaron en provocar la respuesta del jugador balcánico. Durante una conversación desarrollada en el vestuario, la figura del equipo expresó su malestar ante los silbidos recibidos por el público local. «He jugado en ambientes muchísimo peores. He jugado delante 10, 15, 100, 15000 personas y no estoy acostumbrado a esto, que tus propios fans te estén abucheando. No son fans de verdad», afirmó.
El choque de mentalidades entre la NBA y el baloncesto europeo
El tono de las declaraciones subió de intensidad durante la posterior comparecencia ante los medios de comunicación. Al ser consultado sobre el ambiente vivido en la cancha, Jokic fue tajante respecto a la postura de un sector de la grada. «Me alegro de que saques este tema, porque hemos sido abucheados en los primeros partidos de temporada y creo que los fans que están haciendo esto no hace falta que vuelvan más. Porque si nos habéis seguido sabéis que nunca tiramos la toalla y regresamos de situaciones mucho peores. Así que si me preguntan… no son bienvenidos», aseveró el referente de la franquicia.
Esta postura contrasta con la visión del baloncesto que el propio pívot venía reflexionando semanas atrás. A finales de septiembre, el jugador serbio analizó las diferencias culturales y de exigencia entre la competición norteamericana y las ligas del viejo continente. «En Europa, tanto en los equipos como en la selección, lo más importante es ganar el partido. Puede sonar estúpido, pero aquí en la NBA hay personas que se fijan más en otros asuntos y estadísticas. Desearía que todos los jugadores de la NBA fueran a jugar seis meses en Europa solo para ver cuánta presión hay…», explicó en aquella ocasión.
En esa misma línea, el deportista profundizó en la exigencia competitiva y el peso del entorno en el baloncesto europeo. «Juegas el miércoles contra el Olympiacos en Grecia, luego juegas en casa contra Estrella Roja o Partizán, y si tienes tres derrotas consecutivas, es un gran problema. La gente se toma muy en serio el tema del orgullo. Por tanto, me gustaría que jugasen los de la NBA jugasen seis meses en Europa», concluyó el pívot, dejando en evidencia su perspectiva sobre la presión deportiva y el compromiso de la afición.





