William Contreras se convirtió en el octavo receptor en la historia en ser elegido Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, tras conducir a los Cerveceros de Milwaukee a la conquista de su primer campeonato franquicia. El careta venezolano, considerado el corazón y alma de una nómina de mercado pequeño, dejó un promedio al bate de .381 durante el Clásico de Otoño, periodo en el que además destacó por guiar al cuerpo de lanzadores y sacar provecho del sistema automatizado de desafío de bolas y strikes al ganar 10 de las 13 apelaciones que solicitó.
La coronación definitiva ocurrió durante la noche del miércoles en el quinto juego de la serie, donde Milwaukee aseguró el título con una victoria 4-1 apoyada en un doble impulsor conectado por el propio receptor criollo. La labor constante del venezolano a lo largo del torneo fue respaldada por sus compañeros de equipo dentro del clubhouse. El relevista Aaron Ashby destacó la entrega del pelotero al señalar que “se presenta todos los días” y añadir que “este equipo no sería lo que es sin este tipo, es increíble”.
Un año de ensueño para el careta venezolano
Apenas recibió el galardón como el Jugador Más Valioso, el receptor de 28 años se fundió en un abrazo con su hermano mayor Willson Contreras, primera base de los Medias Rojas de Boston y campeón con los Cachorros de Chicago en 2016. Visiblemente conmovido durante los festejos sobre el terreno de juego, el menor de los Contreras dejó ver la cercanía familiar al manifestar entre lágrimas que “mi hermano es mi mejor amigo”.
El festejo del pelotero incluyó un homenaje a sus orígenes al colocarse la bandera de su país natal sobre los hombros. Contreras, quien en marzo formó parte de la selección venezolana que obtuvo su primer título en el Clásico Mundial de Béisbol pese a irse en ese torneo de 13-0 sin carreras impulsadas, volvió a emocionarse al ser consultado sobre su patria. Sobre este logro internacional previo, el jugador expresó que “significa todo porque es la primera vez que los muchachos de Venezuela ganan el Clásico”, concluyendo con las palabras “es historia, historia para mi país, amo a Venezuela, es mi país”.
Con esta distinción, el tres veces elegido al Juego de Estrellas une su nombre a un exclusivo grupo de receptores galardonados con el MVP de la Serie Mundial, integrado por Gene Tenace (1972), Johnny Bench (1976), Steve Yeager (co-ganador en 1981), Darrell Porter (1982), Rick Dempsey (1983), Pat Borders (1992) y Salvador Pérez (2015).
Contreras cerró así un año notable en el que bateó para .270 con 18 jonrones y un récord personal de 94 carreras impulsadas en la ronda regular, ayudando a que Milwaukee consiguiera su cuarto título consecutivo en la División Central de la Liga Nacional. Su producción ofensiva se mantuvo alta en la postemporada, registrando un promedio de .444 con dos jonrones solitarios en la serie divisional frente a San Diego y .357 con un cuadrangular y tres remolcadas durante la barrida en la Serie de Campeonato ante los Dodgers de Los Ángeles.





