La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) presentó al país ocho líneas de acción ante la crisis que atraviesa la nación en materia social, política y económica para así transitar hacia una estabilidad integral de los ciudadanos.
Estos planteamientos surgen tras la realización de la 126° Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano en el que hicieron un diagnóstico integral del país y, ante esto, invitaron a los hombres y mujeres “de buena voluntad” a asumir con responsabilidad un papel activo en la transformación de la nación.
Sus líneas de acción son las siguientes:
Integrar la defensa de la vida humana y sus derechos fundamentales en toda política pública, iniciativa social y negociación económica. Fortalecer las Vicarías de Derechos Humanos y redes de atención, en nuestras diócesis y demás instancias de la sociedad civil, para brindar acompañamiento jurídico, moral y psicológico a las víctimas de violaciones de derechos humanos, a los presos políticos y sus familias.
Exhortó a los líderes políticos, económicos, académicos y de la sociedad civil a superar las dinámicas de polarización, comprometiéndose en un acuerdo nacional cimentado en la verdad, el perdón, la justicia y la reconciliación.
Solicitó la derogación de las leyes que restringen la actuación de las ONG de cara a que éstas puedan integrarse de manera plena en los procesos que procuran una mejor atención a los afectados por los recientes terremotos, pues, aseguran que “la respuesta a la crisis requiere el esfuerzo conjunto del gobierno y la sociedad civil”.
Crear y consolidar espacios de encuentro, escucha y diálogo en nuestras parroquias y comunidades, para contribuir con la reconciliación nacional que lleve a una verdadera paz social y a la consolidación de una auténtica democracia.
Animó a los fieles laicos a asumir plenamente su vocación en la vida pública y política, como una renovada clase dirigente ciudadana, la recuperación ética de las instituciones y a la gestión honesta del bien común.
Demandan un pacto educativo nacional que garantice condiciones operativas dignas en las instituciones educativas, evite la deserción de estudiantes y dignifique la labor docente. En este sentido, se hicieron eco de la exigencia formulada por la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), para que se mantenga vigente y se cumpla en los términos en que fue firmado en su origen el convenio educativo entre esta institución y el Estado venezolano.
Potenciar la red de caridad y acción social, a través de Cáritas nacional, diocesana y parroquial y otros organismos de servicio social de la Iglesia, como respuesta prioritaria ante las emergencias nutricionales, de salud y desastres naturales. Continuar con los comedores populares, ollas comunitarias, jornadas de atención médica integral y programas de asistencia a adultos mayores y niños desnutridos, articulando la solidaridad interna y el apoyo de la cooperación internacional.
Para culminar, y en el marco del año jubilar coromotano, la CEV invitó a las distintas circunscripciones eclesiásticas a programar jornadas de oración por Venezuela, para que se renueve la fe en toda la extensión del país.





