A juicio del profesor e internacionalista Jesús Mazei la presidencia de Brasil lo definirán los indecisos y los abstencionistas y es en estos comisios se van a cruzar dos formas de votar, que es el voto útil o la economía del voto, entonces eso va a ser determinante, pero lo que dice la encuesta al día de hoy es que prácticamente hay un empate técnico entre los dos.
Mazei destacó que «las curvas prácticamente se han unido y Lula ha disminuido la ventaja que Bolsonaro le sacó en la primera vuelta y ha logrado emparejarse con el candidato opositor, pero hay que ver cómo va a funcionar eso del voto útil y la economía del voto, cómo va a afectar a uno u otro sector, a los indecisos y a los abstencionistas, entonces eso va a ser muy importante, pero yo creo que va a ser lo definitorio para esta elección y sobre todo después que en el primer debate, que fue muy bronco, muy duro, muy áspero, con poca discusión de la propuesta del gobierno, sino lanzándose acusaciones mutuas, un debate -a mi parecer- muy parejo, sin ganador claro».
Lula ha remontado en parte porque pagó adelantado un programa que se llama «niña bolsa», «bolsa de familia» y también la aprobación en Congreso de la legislación del 6×1 de dar dos días libres y cinco días laborales, por cierto, medida que también el grupo parlamentario del PFL que apoya a Flavio Bolsonaro también aprobó, entonces fue unánime de todas las tendencias políticas. Al principio Bolsonaro estuvo dubitativo, pero vio que eso le podía dar réditos electorales, -entonces es muy difícil- pronosticar quién puede ser el ganador el domingo, es imprevisible, yo creo que cualquiera de los dos puede ganar con un margen que va a estar en menos del 3 % la ventaja que uno contra otro tenga», detalló.
Entonces, por lo menos desde mi punto de vista, es muy arriesgado hacer un pronóstico quién va a ganar el otro. Y independientemente supere la contienda electoral.
Cómo quedarán las relaciones entre Brasil y la Venezuela de ahora
«Las relaciones de Luiz Inácio Lula da Silva y Venezuela han tenido dos etapas. Al principio quiso reinsertar a Nicolás Maduro dentro de la comunidad suramericana y después de las elecciones del 28 de julio, no reconoció el resultado, no reconoció a Edmundo González, Él planteó desde aquella época que había que hacer nuevas elecciones, posición que asumió en cierta forma la posición que tuvo Donald Trump desde el año 2025. Entonces hay que esperar cómo evolucionan los acontecimientos», explicó el profesor universitario.
Y en cuanto a Flávio Bolsonaro, «yo creo que no va a tener la misma política que tuvo su padre con respecto a Venezuela, que fue cerrar la embajada, no tener contactos diplomáticos desde el punto de vista formal. Bolsonaro justamente está interesado en que Venezuela ocurra una transición política y se van a mantener la relación y va a tener, creo que, un papel más activo. Y si gana Lula da Silva, también él va a tener un papel mucho más activo porque va a vivir dentro de un nuevo contexto. Los pasos en Venezuela, aunque van lentos, va hacia un proceso de transición política», explicó.
A los dos candidatos les interesa que en Venezuela haya estabilidad y una recuperación económica en aras de las relaciones bilaterales desde el punto de vista económico y comercial.
Mazei prevé que sí va a haber un giro en la política exterior brasileña. Bolsonaro ha planteado que va a tener un mayor acercamiento con los Estados Unidos, con el hemisferio occidental en general. Y va a tener una relación mucho más pragmática con China. Inclusive, aparentemente, quiere bajar el perfil a Brasil en el seno de los BRICS o inclusive si ha llegado a plantear la salida de Brasil.
Seguidamenre indicó Mazei que «si Bolsonaro efectivamente gana las elecciones, si es una decisión política que se va a tomar en materia de política exterior. Lo demás es una especulación. Mientras que Lula afianzaría sobre todo la relación con el sur global y trataría de recomponer también, que es un desafío para él, las relaciones con los Estados Unidos que se ven afectadas por el tema arancelario y por el tema de sanciones a algunos funcionarios del Estado brasileño. Entonces, eso va a depender también, en que arme un equipo de gobierno diferente. Lula va a reordenar su gabinete ministerial y eso va a depender en quiénes sean sus ministros el próximo año, un gobierno que empezaría el 1 de enero del año 2027», detalló .
«Y con respecto a Bolsonaro hay que esperar sobre todo entre este mes de noviembre y diciembre cómo irá conformando su gabinete en dos áreas o tres áreas fundamentales. La política económica, la política exterior y la política social. Inclusive Bolsonaro se ha planteado que va a tener una política de corte de gastos, de restricción y de reordenamiento de los ministerios, de reducción de los mismos y eso va a ser muy importante hacerle seguimiento», agregó.





