La ausencia prolongada de figuras de primer nivel en el tenis mundial encendió las alarmas dentro del circuito masculino. Con estrellas como Carlos Alcaraz y Jannik Sinner ausentes durante largos tramos este año por lesiones, la ATP propuso cambios en el reglamento que, según afirmó, “deberían reducir la presión de jugar en exceso y ayudar a los jugadores a gestionar la exigencia de la temporada».
El impacto físico del calendario se reflejó en los dos tenistas más destacados de la actualidad. Alcaraz estuvo fuera cuatro meses y medio y se perdió dos torneos de Grand Slam por una lesión en la muñeca derecha entre abril y agosto. Por su parte, Sinner, el actual número uno del ranking, no ha jugado desde que se consagró en Wimbledon en julio y anunció la semana pasada que se perderá el resto del año debido a una inflamación en la rodilla derecha.
Ante esta situación, el presidente de la ATP, Andrea Gaudenzi, expuso un plan mediante el cual se redistribuirían los puntos del ranking para otorgar más a los jugadores que alcancen las fases finales de los torneos más importantes. A la par, se eliminaría una política que permite a los jugadores sustituir cada año tres resultados más flojos en torneos Masters 1000 por mejores resultados en torneos de nivel 500 o 250 más adelante en la temporada.
Un nuevo esquema financiero y deportivo para los tenistas
El máximo dirigente del organismo explicó la razón detrás de la modificación en el sistema de puntuación. “Eso puede generar presión para añadir torneos después de una derrota temprana para recuperar los puntos”, señaló Gaudenzi, al tiempo que añadió que “las propuestas eliminarían esto, de modo que los resultados en los eventos más importantes cuenten por completo y los jugadores puedan planificar sus calendarios en torno a ellos, en lugar de perseguir puntos y arriesgarse a jugar en exceso”.
Estas medidas se presentan en una etapa en la que el circuito se apresta a tener un nuevo torneo Masters 1000 en Arabia Saudí, lo que elevaría a diez el número anual de torneos de su máxima categoría. En el aspecto económico, la compensación para los tenistas aumentaría mediante un incremento del fondo de bonificaciones de fin de año, el cual pasaría de 21,5 millones de dólares a 50 millones de dólares.
De forma complementaria, se implementaría una bonificación de fin de año para quienes terminen entre los 250 primeros del ranking, aportando 25 millones de dólares en apoyo a sus carreras, así como una contribución anual a la pensión de aproximadamente 30 millones de dólares para mejorar las prestaciones de jubilación de 300 jugadores cada año.
Dentro de las transformaciones previstas también figura el tenis de dobles, cuya noticia sobre la intención de reducir el dinero en premios y el tamaño de sus cuadros a partir de 2028 trascendió a principios de este año. “Cualquier premio en metálico reasignado desde el dobles seguiría destinado a compensación de jugadores, y planeamos que sea reinvertido en fases previas individuales y premios económicos de rondas tempranas, ayudando a más jugadores a invertir en sus carreras y competir con los mejores tenistas del mundo”, dijo Gaudenzi en una carta abierta.
Finalmente, la dirigencia de la ATP confía en el impacto integral que tendrá la reestructuración tanto para los competidores como para la audiencia. “Juntas, estas propuestas buscan dar a los jugadores un marco más claro para planificar sus temporadas, recompensar el rendimiento en los mayores torneos del tour y ampliar el apoyo a más jugadores”, agregó el directivo, concluyendo que “para los aficionados, significa poder ver a los mejores tenistas del mundo compitiendo más a menudo, con rivalidades construidas durante el año y más alicientes en juego en los momentos clave”. Por el momento, todas estas propuestas siguen sujetas a nuevas consultas y aprobación.





