El zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan, aseguró que el Gobierno del presidente Donald Trump mantendrá su política de arresto y deportación de inmigrantes que se encuentren de manera irregular en Estados Unidos, incluso cuando no tengan antecedentes penales.
Homan afirmó que la prioridad de la Administración continúa siendo la seguridad pública y sostuvo que la mayoría de las personas detenidas durante los operativos migratorios tienen antecedentes criminales.
“Como saben, el presidente Trump prometió desde el primer día que priorizaríamos la seguridad pública y las cifras lo demuestran: más del 60% de todos los que arrestamos son criminales”, declaró.
Sin embargo, el funcionario recalcó que las operaciones de las autoridades migratorias no se limitan exclusivamente a personas con historial delictivo.
“Si están en el país ilegalmente, no están fuera de peligro. Si los encontramos, los arrestaremos y los deportaremos”, advirtió Homan.
El funcionario también responsabilizó a las denominadas políticas de “ciudades santuario” de dificultar el trabajo de las autoridades federales de inmigración, al limitar en determinados casos la cooperación entre las jurisdicciones locales y los agentes federales.
Homan sostuvo que parte de los operativos podrían evitarse si las autoridades locales permitieran un mayor acceso de los agentes migratorios a personas detenidas en cárceles locales y atendieran las solicitudes federales de detención.
Las declaraciones se producen en medio del endurecimiento de la política migratoria de la Administración Trump, que ha intensificado los operativos, arrestos y procesos de deportación de extranjeros sin estatus migratorio legal en Estados Unidos.





