Top Woman La Tribu se propone, con la suma de muchas voluntades, sembrar 40 mil árboles como parte de un movimiento ciudadano para sanar las heridas de los sismos / Texto y fotos: Vanessa Davies
Si son 1.500 o más desaparecidos, si se trata de 6.500 o más fallecidos, la realidad es que los terremotos del 24 de junio dejaron en La Guaira una estela de sufrimiento que difícilmente conoce de alivio. Pero también levantaron la solidaridad de muchas personas que quieren hacer más. Es el caso de María Elena Riveros, directora de responsabilidad social de Top Woman La Tribu y directora del proyecto Corredor de las Almas, que está promoviendo el proyecto de un amigo, Erick Núñez, para «ayudar a transitar el dolor». Es, como lo aclara, «un proyecto ciudadano que convoca a todos los sectores del país».
El Paseo de las Almas consiste en sembrar un árbol por cada vida perdida, y también, una página web para que las personas puedan desahogarse sin ser juzgadas. La idea es acompañar. «Yo escuché la historia de un padre diciéndome que su hija lloraba todas las noches. Habían perdido su apartamento, pero lloraba porque se sentía mal porque todas sus amigas de la torre habían muerto y ella no. Imagínate una niña de 16 años con ese sentimiento tan poderoso. ¿Quién puede con ese duelo?», se pregunta Riveros. En consecuencia, han pensado en un espacio de catarsis y desahogo.
«Queremos hacer un corredor de árboles con 40 mil árboles», adelanta. «Necesitamos unos, unos viveros cuna. Necesitamos que la gente aprenda a sembrar su semilla, que la cuide y darle valor a esa posición que va a tener. Que apadrinen o amadrinen el árbol. Que sepan que eso es suyo, que les pertenece, que lo van a cuidar y que luego lo van a ir a sembrar». Es un estado «que lo necesita, que lo amerita y que se lo merece».
Esa carretera verde estaría ubicada, según la explicación de Riveros, en La Costanera, «en la primera franja después de nuestras playas». Quieren sumar, también, una casa para niñas y niños neurodivergentes y con discapacidad, además de un espacio para la lectura y para la fe. «Yo pienso que el dolor y el duelo hay que atravesarlo. Tenemos que atravesarlo, porque rodearlo es cargar con él y en algún momento te va a explotar. Perdona que te diga esto, pero ¿cuántos suicidios hemos tenido y nadie lo dice?».
-El árbol puede ser terapéutico, ¿lo ven así?
-El árbol es una forma de sanar. Además, le daría frescura. Es el sello que podríamos tener como país, un sello verde: la entrada a Venezuela. Imagínate entrar a un país que se ha visto devastado y encontrar todo un corredor verde.
-¿Qué necesitan para este proyecto?
-Necesitamos un desarrollador web que se conecte con nosotros, que sepa lo que queremos. Bienvenidos los que quieran venir, porque vamos a necesitar ese grupo de colaboradores, de desarrolladores web. Y, por otro lado, el concurso de arquitectos, de ingenieros, que puedan abrigar el proyecto y hacerlo suyo. Queremos hacer una competencia de maquetas para darles forma física. Aquí cabemos todos.
Ojalá, enfatiza, que muchos se conecten con este proyecto: «Esta es una iniciativa que nace de la voluntad, de la nobleza, de querer de verdad sanar ese corazón que tenemos roto dentro y fuera del país; zurcirlo de alguna manera y poder levantarnos. Hay un después para Venezuela y el venezolano resiliente lo entiende».





