El venezolano Gabriel Moreno quedó fuera de la alineación de los Cascabeles de Arizona para enfrentar a los Padres de San Diego este domingo y mantuvo su ventaja en la cima de los bateadores de la Liga Nacional. Con 147 hits en 473 turnos, el larense culminó la temporada 2026 con un promedio de .311, un punto por encima de su compatriota Luis Arráez (.310), para coronarse campeón bate del Viejo Circuito.
Moreno inscribe así su nombre junto a Andrés Galarraga, Magglio Ordóñez, Carlos González, Miguel Cabrera, José Altuve y el propio Arráez en la selecta lista de peloteros criollos que han conquistado un título de bateo en la Gran Carpa. Asimismo, entra en los libros de historia de las Mayores al convertirse en apenas el primer receptor en ganar la corona desde que Buster Posey lo lograra en 2012 con los Gigantes de San Francisco.
El careta de los Cascabeles salió del juego del sábado contra San Diego tras sentir una molestia en el músculo isquiotibial (corva). Ante esa dolencia, el manager Torey Lovullo prefirió dejarlo en el banquillo este domingo a pesar de la trascendencia del compromiso, en el que Arizona buscaba una victoria combinada con un resbalón de los Filis de Filadelfia para meterse en la postemporada.
La temporada de Moreno fue consagratoria. Tras evitar el arbitraje salarial al pactar con los Cascabeles por una campaña y 2,5 millones de dólares, el barquisimetano impuso un récord para la franquicia al encadenar 45 partidos embasándose de forma consecutiva. Además de conectar 33 dobles, un triple y 16 cuadrangulares, el larense impulsó 82 carreras. En el apartado analítico, su porcentaje de embasado (OBP) cerró en .387 y su slugging (SLG) en .487, registrando un sólido OPS de .874.
Remate encendido
Moreno, quien debutó en el mejor béisbol del mundo en 2022 con los Azulejos de Toronto antes de llegar en 2023 a los Cascabeles, firmó un remate de temporada arrollador. En el tramo final ligó de 20-7 para elevar su average de .306 a .311 y desbancar a Arráez de la cima.
En los 22 encuentros que disputó durante septiembre, el barquisimetano bateó para un tórrido .345 producto de 29 imparables —entre ellos cuatro dobles y cinco jonrones— y 16 carreras producidas.
Por su parte, Arráez dejó su promedio en .310 (185/596) con los Filis luego de sufrir un esguince en el tobillo izquierdo el pasado jueves. La lesión lo margina de la acción en la serie de fin de semana contra los Rays de Tampa Bay. En la última semana del torneo apenas pudo dar dos hits en 11 viajes al plato antes de lastimarse, lo que se sumó a un mes de septiembre de .273 de average que hizo descender sus números desde los .317 con los que arrancó el mes.
Arráez ostenta en su palmarés el título de bateo de la Liga Americana en 2022 con los Mellizos de Minnesota, además de los galardones en la Liga Nacional con los Marlins de Miami en 2023 y los Padres de San Diego en 2024.





