frentan solas la crisis del terremoto,
A tres meses de los sismos que impactaron a la región central del país, líderes comunitarios, activistas y defensores de derechos humanos se congregaron en las instalaciones del Banco del Libro para debatir los estragos de la contingencia y evaluar el estado de la atención a las familias damnificadas. La jornada, organizada en conjunto por el Frente Norte de Caracas y la organización Amnistía Internacional, sirvió como plataforma de balance y exigencia social frente a las secuelas dejadas por el evento natural.
Durante la reunión se abordó la urgente necesidad de ir más allá del reclamo de calle y avanzar hacia el análisis crítico sobre las dinámicas sociales surgidas a partir de la tragedia. Carlos Julio Rojas, coordinador del Frente Norte de Caracas y activista social, explicó que la prioridad de estos encuentros radica en visibilizar el estado real de los sectores afectados y promover procesos de formación en la base social.
«Hoy, cuando se cumplen tres meses del doble terremoto, era importante, además de la denuncia, de la protesta, de la visibilización de la tragedia, poder concientizar y analizar el impacto de este doble terremoto», sostuvo Rojas durante la presentación del foro.
La mesa de conversación estuvo integrada por una representación variada del tejido social. La conducción de la actividad estuvo a cargo de la comunicadora Diana Carolina Ruiz, e incluyó la participación de Jacqueline, coordinadora de un refugio autogestionado en el marco de la Misión Vivienda; el padre Dany Socorro, especialista en psicología; y Diana González, vocera de la organización Cofavic. En sus intervenciones, los ponentes enfatizaron cómo la articulación entre los propios afectados ha permitido encarar las urgencias cotidianas en los sectores vulnerables.
Organización comunitaria y falta de atención oficial
De acuerdo con las declaraciones recogidas en el lugar, la respuesta ciudadana se convirtió en el principal mecanismo de soporte para la población perjudicada. Carlos Julio Rojas indicó que, mientras la asistencia por parte de las instituciones gubernamentales ha sido insuficiente o nula, las redes vecinales asumieron las tareas inmediatas de auxilio y resguardo.
«Ante el abandono del Estado en medio del doble terremoto, surgió la organización ciudadana, la resiliencia que ha sido fundamental para enfrentar este doble terremoto», manifestó el dirigente comunitario. Asimismo, precisó que la situación de emergencia se mantiene vigente, con miles de personas pernoctando en carpas improvisadas a las puertas de sus antiguas viviendas por el riesgo que representan las estructuras colapsadas o con graves daños mecánicos.
El representante del Frente Norte de Caracas apuntó también que la magnitud de los destrozos se ha pretendido ocultar en sectores del área metropolitana. Detalló que, al igual que en las zonas costeras de Vargas donde la devastación afectó de forma severa a los habitantes, en municipios como Libertador y Chacao se registran cientos de edificaciones comprometidas estructuralmente que no han sido inspeccionadas ni rehabilitadas por los organismos correspondientes.
«El pobre sobrevive con el pobre al lado, el ciudadano terminó ayudándose porque fue la única forma en que hemos podido superar esta crisis y entrar en la fase de la reconstrucción», señaló Rojas al resumir la labor solidaria desplegada entre los habitantes de la ciudad.
Al cierre de la actividad, los voceros adelantaron que las asambleas informativas y los espacios de debate se extenderán a otras localidades. Tras haber realizado jornadas en la parroquia La Pastora y en el municipio Chacao, las organizaciones prevén trasladar las discusiones hacia sectores como El Hatillo, Baruta y diversas comunidades de la parroquia Libertador, con el propósito de mantener activa la concientización y fortalecer el tejido de soporte vecinal.





