A través de un comunicado en sus redes sociales, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), el grupo paramilitar que impone el control en varias zonas de los departamentos del Magdalena y La Guajira, al extremo norte de Colombia, han anunciado el fin del paro armado que impusieron en la ciudad de Santa Marta desde el pasado 21 de septiembre. Según el texto, las restricciones que han impuesto a la fuerza terminarán a las siete de la mañana de este viernes, 25 de septiembre. A partir de esa hora, dicen, levantan sus amenazas sobre las actividades económicas.
Pese a los mensajes de tranquilidad del Gobierno Nacional, las actividades turísticas, el comercio y el transporte han estado paralizados desde el martes en buena parte de la capital del Magdalena y otras zonas aledañas, que conforman uno de los principales destinos turísticos de Colombia. El anuncio llega después de tres días de intimidaciones, que incluyeron patrullajes de hombres armados en varios barrios de la ciudad de 600.000 habitantes, la quema de dos buses, un taxi y una tractomula, y publicaciones intimidantes en redes sociales.


El paro armado ha sembrado el terror a lo largo de tres días. Desde la noche del lunes 21 de septiembre, cuando el Estado reveló la muerte de José Luis Pérez Villanueva o Cholo, uno de los comandantes con más poder de ese grupo de paramilitares, comenzaron los bloqueos en la Troncal del Caribe, la vía que conecta a Santa Marta con el norte del país. Hombres armados y vestidos de negro entraron a varios comercios para ordenar su cierre y el confinamiento de una población que vive casi enteramente del turismo, en una de las épocas de mayor afluencia de visitantes del año.
Mientras las autoridades adelantaban un consejo de seguridad, en presencia del presidente Abelardo de la Espriella, la población entera se confinó por el miedo a las represalias de los ilegales. Según las autoridades, Cholo murió durante un operativo de la Policía Antinarcóticos en Guachaca, una zona rural de la Sierra Nevada, en el que murieron otras seis personas y fueron capturadas tres más. El propio presidente De la Espriella fue quien confirmó la baja del comandante, en un fuerte discurso en el que lo calificó de “narcoterrorista”. En un video donde se le ve celebrando los resultados, caminó nuevamente entre los cadáveres embalsamados de los muertos: “Los vamos a mandar al infierno en una bolsa”, dijo.
Cuando salió el sol, las ACSN hicieron sentir un poder intimidatorio que desbordó a las autoridades que, por primere vez, vieron a la capital turística bajo el control de los ilegales. El presidente anunció la militarización de la ciudad, aunque en las calles escaseaban los uniformes y poca gente vio patrullas de la fuerza pública haciendo lo prio. Santa Marta completa tres días paralizada, y amanece con el mismo temor este jueves.
Con el anuncio, la capital del Magdalena y las demás zonas afectadas esperan retomar su rutina este viernes, aunque el temor no se disipa de un día para otro. En su comunicado, las ACSN se declaran dispuestas a busca un proceso de sometimiento a la justicia, con “garantías jurídicas y de seguridad”, y aseguran que mantienen presencia en la Sierra Nevada para impedir la llegada del Clan del Golfo, el grupo narcotraficante más grande de Colombia. Este jueves, el mandatario presidirá otro consejo de seguridad en la región para evaluar las medidas de orden público para los próximos días.(El País)





