Antes se pensaba que, si se hablaba sobre el suicidio, se promovía su ejecución. Hoy se piensa lo contrario: hay que conversar sobre el tema, por muy difícil que resulte. Este 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de Prevención del Suicidio, y estos son 10 datos que comparte la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio:
*Se estima que 720.000 personas mueren por suicidio cada año en todo el mundo.
*Más de una de cada 100 muertes (1,3%) en 2019 fueron el resultado de un suicidio.
*El suicidio fue la tercera causa de muerte entre personas de 15 a 29 años, segunda causa para mujeres y tercera para hombres.
*Más de la mitad (56%) de todas las muertes por suicido suceden antes de los 50 años de edad.
*El suicidio ocurre en todas las regiones del mundo; sin embargo, en 2021 más de tres cuartas partes (73%) de las muertes por suicidio se registraron en países de bajos y medianos ingresos.
*Una persona que padece depresión tiene veinte veces más probabilidades de morir por suicidio que alguien que no la padece.
*El suicidio y el intento de suicidio es aún considerado ilegal en al menos 23 países en el mundo. La criminalizacion del suicidio exacerba
la angustia de quienes realizan intentos de suicidio, lo que crea una capa adicional de miedo y estigma
*Las señales de alerta de suicidio incluyen: desesperanza, rabia, enojo descontrolado o deseos de venganza; conductas temerarias o participación en actividades riesgosas sin pensar consecuencias; sensación de estar atrapado/a, como si no hubiera salida; aumento en el consumo de alcohol o drogas; aislamiento de amistades, familiares y de la sociedad; ansiedad o agitación; dificultad para dormir o dormir en exceso; y cambios de ánimo drásticos.
*El suicidio es un tema difícil de abordar y existe el mito de que hablar de ello podría llevar a las personas que se encuentran vulnerables a considerar la idea o incluso a desencadenar el acto. La evidencia indica que este no es el caso. Es más probable reducir el malestar en lugar de aumentarlo si brindamos apoyo y una escucha atenta.
*Muchas personas suelen evitar involucrarse por distintas razones, entre ellas, el miedo a no saber qué decir. Es importante recordar que no existe una fórmula específica. Las personas que atraviesan un momento difícil a menudo no buscan consejos concretos. La empatía, la compasión, la preocupación genuina, la información sobre los recursos disponibles y el deseo de ayudar son claves para prevenir una tragedia.





