«La Guaira cada vez se va quedando sola. No nos abandonen».
Así nos dijo Iriarte Hernandez en Playa Los Cocos el día que los surfistas despidieron a alrededor de 60 niños que practicaban este deporte apoyados por la Fundación Jhonaikel Bolívar, en La Guaira.
El mar en el norte. En el sur los escombros de las Opppe que colapsaron en la zona de Caribe y, en el medio, una misa para recordar a los deportistas del mar que se los llevó el doble terremoto el 24 de junio.
– ¿Qué nos reunió hoy 15 de agosto acá en Playa Los Cocos, Iriarte?
– Nos reunió un homenaje a todos estos surfistas que murieron, niños de la Fundación Jhonaikel Bolívar con los que trabajamos una semana antes del terremoto y uno de los instructores de surf, Humberto Zambrano.
– ¿Quiénes eran los niños que estaban acá? ¿Cuántos eran?
– Una semana antes de que pasara el terremoto teníamos un aproximado de 78 niños. Hoy le hacemos un reconocimiento. Esos niños no están. Esos niños vivían en las Opppe de los edificios aledaños aquí a Playa Los Cocos y partieron.


– ¿Qué hacen? ¿Les enseñan a surfear? ¿Les dan disciplina? ¿Cuáles son las actividades que hace la Fundación?
– Es una fundación sin fines de lucro, ayudamos a niños de escasos recursos con el deporte como lo es el surf y con otras disciplinas deportivas. Una semana antes del terremoto, nosotros estábamos trabajando con el segundo campamento de surf aquí en en Playa Los Cocos, le estábamos dando circuitos de juegos lúdicos y lo que el mar nos enseña, que es surfear. Les estábamos dando también esa motivación y ese sentido de pertenencia dentro y fuera del agua.
«Con un nudo en la garganta… mis condolencias a todas esas personas, familiares de esos niños que tuvimos aquí y a los que tuvimos el honor de que, en una sola clase, ya estuvieran parados en la tabla», señala Iriarte Hernández.
– En este momento en La Guaira siguen pasando cosas y hay una reconstrucción que no es solo los los edificios. ¿Qué va a hacer Iriarte Hernández y su Fundación de ahora en más?
– Luego que pasa el terremoto mi casa quedó intacta y sufrimos porque cuando salgo a la calle, no veo el edificio, no veo los otros edificios. No veía nada. Solo veía las personas gritar, llorar. No sé cómo me armé de valor y nos pusimos todos a correr personas. No sé de dónde salió, de verdad el valor.
Cuenta que «un patrocinante de la Fundación, Gerardo Mendoza, de Proyecto Huracán, llegó cuando no nos podíamos comunicar. Llegó y nos trajo una antena Starlink. Nos trajo una planta eléctrica y nos trajo insumos, agua mineral, comida no perecedera, y de allí empezamos a hacer comida para los rescatistas, los bomberos. Para las personas, familiares de los fallecidos y para los niños que quedaron. Los adolescentes que estaban buscando a sus padres allí en los escombros.
– Y ahora… ¿A qué se están dedicando? ¿Cuáles son las las tareas que tiene el día a día de Iriarte Hernández?
– Me tocaste ese punto que es muy fuerte porque no descansamos. Estamos dando almuerzos, inclusive hasta desayuno a rescatistas, a unos pocos, unos mineros que llegaron, que están aledaños al edificio Residencias Caribe. Estamos también llevando comida, almuerzo, a las Opppe 26, 27. Estamos inclusive entregando cenas también en Coral Park, que nos han solicitado. Y cada vez que llega un patrocinante a entregarnos comida, agua, lo que sea, llamo a mis vecinos que fueron los contados que quedamos vivos allí en esa urbanización y les hacemos llegar ese esa comida.
– ¿Quiénes son los proveedores? ¿Cómo hacen para tener los insumos?
– Está la gente de Rotary de Caracas, está Proyecto Huracán. Está la gente de Tele también nos ha apoyado. Están unos familiares de Thaina Luna, que en su oportunidad fue la presidenta de la Federación Venezolana de Surf. Ella quedó tapiada en el edificio Tahití. Ellos duraron semanas allí buscándola bajo los escombros y luego que se enteran de que yo estoy haciendo en esa labor allí, vinieron a apoyar con insumos para los niños. Esos insumos y todas esas cosas se las hicimos llegar a unas carpas que están con unos niños en Los Corales.
– Desde La Guaira, qué le dice al país que quiere ser solidario.
– Quiero decirles que sigamos adelante, los buenos somos más. Aquí no hemos descansado con la Fundación Jonaykel Bolívar. No hemos descansado. Desde el día uno estamos luchando, de pie, en la ayuda, ayudando. Tuve la oportunidad de tener a unos rescatistas dentro de mi casa en el jardín, con carpas, eran de Lechería. Yo permití que se quedaran ahí porque vinieron a ayudar a rescatar personas. Al pueblo de Venezuela que no nos abandonen. Veo que La Guaira cada vez que va quedando sola. No nos abandonen, que nos apoyen y que sigan llegando esos insumos.





