Al grito de «No más apagones», activistas y vecinos de diversas parroquias del municipio Libertador de Caracas, protestaron -la mañana de este jueves- a las afueras de la sede de Corpoelec ubicada en San Bernardino, reseñó nota de prensa.
Jesús Armas, director de la Organización No Gubernamental Monitor Ciudad, convocante de esta movilización pacífica, alertó que la terrible crisis que hoy viven el grueso de los estados del país no obedece propiamente al fenómeno natural «El Niño», sino que por el contrario es consecuencia del mal-manejo para este tema por parte de los gobiernos de Nicolás Maduro y, ahora, Delcy Rodríguez.
Según destacó el activista social y dirigente político, producto de estos regímenes socialistas, hoy en Venezuela «se perdió la operatividad de las termoeléctricas». Para sostener tal aseveración, agregó que sencillamente «apagaron el seguro contra la sequía».
Reconociendo que si bien el fenómeno de «El Niño» tendrá un gran impacto en la región, Armas adelantó que hoy de 100% de la capacidad termoeléctrica instalada, 87% se encuentra apagada. «Hoy no tenemos ni el combustible, ni la capacidad para mantener estas plantas,siendo el país con las mayores reservas de petróleo del planeta y con importantes reservas de gas», sumó.
En este orden de ideas, el portavoz de Monitor Ciudad precisó que todo esto se traduce en apagones interminables en muchas regiones del país, y en un profundo descontento que ya empieza a sentirse en la ciudadanía.
Plan de privatización
Para palear esta dura situación, Armas insistió en que debe producirse un viraje en el país para dar cabida a la participación privada en la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). «Privatización con transparencia (…) seguridad jurídica y derecho de propiedad, es decir, hacer de este un negocio transparente para poder atraer a las empresas privadas nacionales e internacionales», dijo.
En cuanto a este tema puntual, advirtió el mismo vocero que hay que evitar a toda costa que empresas de maletín terminen involucradas en este tema tan complejo. Citó el caso de Alejandro Betancourt, empresario señalado en el pasado reciente por la estafa de la firma Derwick, hoy vinculado al sector petrolero.
«Nosotros necesitamos un sistema eléctrico operado por privado, es ir más allá de la construcción de las obras», planteó para adelantar que hoy se necesitan cerca de 11.000 millones de dólares para atender la crisis prioritaria, mientras que para un sistema eléctrico optimo urge un capital que ronda los $40.000 millones.
«No puede ser que los mismos que destruyeron el Sistema Eléctrico Nacional, sean quienes hoy vayan a operar nuevamente los sistemas (…) Nos acercamos a fuertes consecuencias del fenómeno «El Niño», nuestra prioridad deben ser las termoeléctricas, es recuperar la transmisión y distribución para que llegue la luz a casa de todos los venezolanos», agregó.





