Al menos 56 personas han sido ejecutadas en Irán por delitos relacionados con la seguridad nacional desde el 19 de marzo, incluidos 27 en casos vinculados a las protestas que vivió el país a principios de año, según ha indicado este miércoles el responsable de derechos humanos de la ONU.
«Me alarma el aumento de las ejecuciones y las condenas a muerte dictadas en Irán desde marzo, así como el hecho de que la pena capital siga utilizándose para infundir miedo entre la población y reprimir la disidencia», ha dicho el comisionado de la ONU para derechos humanos, Volker Türk.
Asimismo, Turk ha instado a las autoridades a suspender todas las ejecuciones y a avanzar hacia la abolición de la pena de muerte.
Según Türk, en Irán hay más de 100 personas que corren el riesgo de ser ejecutadas por cargos similares relacionados con la seguridad, mientras que las ejecuciones por delitos relacionados con las drogas también continúan a un «ritmo alarmante».
El comisario de la ONU también ha expresado su preocupación por lo que tacha de «fallos» a la hora de garantizar un juicio justo y las garantías procesales.
No es la primera vez que Naciones Unidas se pronuncia sobre la situación en Irán, ya que en los últimos ya ha ordenado detener ejecuciones.
El 23 de julio, la Misión Internacional Independiente de la ONU de Investigación sobre Irán instó a las autoridades iraníes a detener de inmediato las ejecuciones de 10 jóvenes condenados a muerte tras participar en una protesta en Isfahán a principios de este año.
Además, la Misión condenó enérgicamente la ejecución días antes de otros dos hombres en el mismo caso. Amnistía Internacional denunció en RTVE Noticias que la guerra con Estados Unidos, iniciada el 28 de febrero, ha permitido acelerar los procesos judiciales y duplicar el uso de la pena de muerte. Fuente AFP





