La organización política Unión y Cambio (Unica) fijó postura sobre la política exterior del país a propósito del reciente cambio de canciller anunciado por la mandataria Delcy Rodríguez que le puso fin a los tres años que Yván Gil estuvo enfrente del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Giullio Cellini, miembro de Unica y Concejal Principal de El Hatillo, aseguró que llegó el momento de «reimpulsar» la política exterior venezolana por el «desprestigio» que, aseguró, adquirió el país ante la labor de sus últimos cancilleres frente a las diversas situaciones que ocurrían.
Asimismo, propuso a Rodríguez que «de un paso adelante» y ordene que Venezuela sea reinsertada en los diversos organismos multilaterales de los que se apartaron en años anteriores, entre esos la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Comunidad Andina (CAN), el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y, también, el Mercosur.
«Estas serían señales fundamentales para demostrar que realmente nos encontramos frente a un momento político distinto y que Venezuela está reoccidentalizándose nuevamente conversando y generando acuerdos comerciales, pero también políticos con quienes son nuestros vecinos en este caso de la región latinoamericana», dijo durante este miércoles 29 de julio.
«Nosotros creemos que no podemos alejarnos de los mecanismos de integración (…) Son mecanismos que al final permiten la discusión de temas que trascienden el plano nacional y que son objetos de debates universales como el asunto de los DDHH (…) Venezuela tiene que dejar el miedo a la discusión, tiene que reinsertarse en los mecanismos que además sirven para fortalecer nuestras vinculaciones con los países vecinos y no solo con miras a la política sino también con miras en el plano comercial, en el plano de seguridad, en el plano estratégico», añadió.


A juicio de Cellini, el Gobierno lleva a cabo una política aislacionista para «parecer ser sordos» ante diversos cuestionamientos e investigaciones que se realizaron desde estas instancias para recriminar el accionar del Estado ante diversas situaciones, esto con el anuncio del retiro de la Corte Penal Internacional (CPI).
«creemos que Venezuela lejos de aislarse y lejos de irse de los mecanismos que existen en el plano universal para la solución de controversias que no han podido solucionarse en el orden interno, tiene precisamente que reinsertarse», sostuvo.
Para el «reimpulso» de la política exterior, el dirigente político destacó que una de sus sugerencias es que se despolitice el Instituto de Altos Estudios Pedro Gual para la formación de diplomáticos. Asimismo, llevar a cabo la revisión de la Ley del Servicio Exterior para facilitar el acceso a la tarea funcionarial del Estado en el extranjero.
«Hoy hay un montón de jóvenes venezolanos que se han formado en las aulas para ser diplomáticos, que se han formado en las escuelas de relaciones internacionales que no tienen acceso a la cancillería, que no tienen acceso al servicio exterior si no muestran primero un carnet o si no muestran primero una filiación política», sentenció.
«Yván Gil, el peor canciller»
Giullio Cellini calificó la labor del excanciller Yván Gil frente al ministerio de Relaciones Exteriores como «penosa» puesto que, sostuvo, le correspondió la tarea de «manipular» a la comunidad internacional ante los distintos escenarios electorales y de violación derechos humanos que se desarrollaron en el país en años anteriores.
«Le correspondió la penosa tarea de manipular la situación de Venezuela ante el mundo, de defender al Estado venezolano frente a las violaciones de los derechos humanos, frente a las situaciones abominables que se cometieron en los últimos años en términos de represión, de fraude electoral, de encarcelamiento de dirigentes políticos venezolanos y también de los exiliados. De pintar una realidad que no era tal, de mostrarle al mundo una verdad que no era cierta y eso definitivamente deja una mancha terrible en lo que ha sido la política exterior venezolana», culminó.





